07/06/2020
mitos libertad financiera

Lo que realmente te espera cuando alcances la independencia financiera: 5 mitos y 5 realidades

¿Te pasas la vida ahorrando e invirtiendo para poder alcanzar la independencia financiera lo antes posible? ¿Vas a contracorriente haciendo cosas diferentes a los demás porque precisamente quieres que tu vida no sea una vida común? ¿Sabes lo que realmente te espera cuando alcances la libertad financiera?

La libertad financiera es una utopia pintada de rosa que endulza todo lo que toca a su alrededor.

Parece que una vez seamos libres financieramente todos nuestros problemas desaparecerán porque la independencia financiera tiene unos superpoderes (como la pócima de Obelix) que lo curan absolutamente todo.

Pero te aseguro que (por experiencia) la realidad no es tal como la imaginamos.

Sigue leyendo y entérate de cómo tu vida va a cambiar (de verdad) cuando alcances la libertad financiera.

Mito 1: Todos tus problemas desaparecerán una vez alcances la independencia financiera

Instagram a rebosar con fotos de la vuelta al mundo, de los mejores vinos y de platos de mariscos con formas raras que la mayor parte de los mortales no saben ni que existen.

Total, como puedes usar tu tiempo y tu dinero como te plazca, ¿no es así?

Despertarse a las 10 de la mañana porque la cena del día anterior se ha alargado más de lo previsto y ya se sabe que si no duermes tus 7 o 8 horas no eres persona.

Total, como no tienes que ir a trabajar, ¿no es así?

Tu cabeza siempre llena de momentos placenteros y viviendo el lado rosa de la vida.

Total, eso de que el trabajo dignifica no se lo cree ni el capitalista que lo inventó y que nos intentó engañar a todos, ¿no es así?

La casa siempre limpia y con olor a eucalipto y romero recién cortado.

Total, el olfato es un sentido crítico para nuestra felicidad y nos sobra tiempo para pensar en estos detalles que antes cuando estábamos como locos trabajando no podíamos ocuparnos, ¿no es así?

La realidad

Nos pasamos la vida persiguiendo esas bobadas de arriba (y muchas más que no me he atrevido a escribir)… y cuando llegan acostumbran a desencantarnos.

Lo hemos soñado y vivido tantas veces en nuestra cabeza que si finalmente llega no lo acabamos de disfrutar del todo.

La adaptación hedónica, inherente en el ser humano, nos permite saborear solo brevemente con alta intensidad los momentos más deseados.

Y la independencia financiera no es una excepción.

Recuerdo hace 10 años cuando nuestro patrimonio ya empezaba a crecer como una bola de nieve (pequeñita pero constante) que me miraba la hoja de cálculo y veía marcado en ella una casilla de color amarillo.

Era la casilla que marcaba nuestra libertad financiera. Una casilla que pudimos adelantar finalmente casi 5 años respecto nuestros mejores planes debido al buen comportamiento del mercado de renta variable y a nuestros incrementos de ingresos salariales.

Cuando observaba esa casilla amarilla pensaba en cómo sería mi vida al llegar allí. Aquella libertad en esa hoja de cálculo era como el Nirvana.

Los budistas tienen la iluminación.

Los cristianos, la resurrección.

Y los buscadores de la Independencia Financiera tienen ese momento en el que pueden afirmar que ya no deben de trabajar para subsistir con su estilo de vida deseado.

Y, ¿sabes qué?

Cuando llega lo celebras. Y realmente sientes alegría, orgullo y algo de ego también (a veces quizás un poco demasiado).

Y lo disfrutas.

Y lo hablas con tu pareja (y en tu blog ;)).

Y a veces piensas en ello y escuchas los pájaros cantar.

Y te sientes feliz.

Pero…

También tienes momentos donde te sientes vacío.

Y triste.

Y cansado.

Y entonces de alguna forma te sientes muy desagradecido.

Y te sientes mal contigo mismo.

Y piensas que no tienes derecho a sentirte mal. Que eres un privilegiado. Que formas parte del club del 1%.

Pero a pesar de todo hay días que te sientes mal.

Y la mayoría de veces me despierto al día siguiente con energía y con un sentimiento mejor.

Pero no todas las veces.

Y cuando llevas varios días así. De mal humor y cansado porque no has dormido bien o no has podido hacer el deporte necesario piensas en porque te ocurre eso.

Y la única respuesta que he aprendido es qué me (nos) ocurre porque simplemente está en nuestros genes y somos humanos.

Nuestro cerebro está diseñado para que sobrevivamos y el estado de euforia y excitación permanente no es un estado que te permite prolongar la vida muchos años.

Por ello me he decidido a escribir este post tan especial y personal.

La libertad financiera es un camino. Como Ítaca.

Un camino en el que a veces puede parecer que uno ya ha alcanzado su final. En realidad nunca se llega al final.

Hay 2 palabras en el concepto de libertad financiera.

La primera palabra es la más importante. Libertad.

Ser libre de tus pensamientos y de la radio de tu cerebro es un ejercicio que hay que luchar para ganar cada día.

Hay que trabajarlo mucho.

Y no hay fórmulas pasivas (como los ingresos pasivos) que puedes realizar durante una sola vez y luego tu cerebro ya irá solo.

No funciona así.

Los problemas son inherentes a nuestra definición como ser humano.

Seguirán existiendo una vez seas financieramente libre.

Algunos problemas cambiarán.

Ya no tendrás que preocuparte tanto en ganar dinero.

Pero tendrás que preocuparte en no perderlo o en ganar esa mínima rentabilidad que te permitirá seguir el estilo de vida que has diseñado para ti y para los tuyos.

Así que estimado cerebro de los lectores que buscáis la IF no os preocupéis que cuando los seres humanos donde habitáis alcancen su libertad financiera seguiréis teniendo mucho trabajo.

Seguiréis estando tan activos como siempre. No os faltará, para nada, problemas a tratar.

A partir de cierto umbral (alrededor de 60.000 euros en el sur de Europa dicen los expertos que han realizado estudios serios) a más dinero tu felicidad no aumenta.

Pero, obviamente, cuando el dinero escasea los problemas económicos pueden enturbiar la felicidad de uno y de los de alrededor.

La libertad económica no hará que todos tus problemas desaparezcan pero eliminará un problema (importante) de la ecuación.

Una independencia financiera bien llevada te permite disponer de tiempo y dinero para poder invertirlo en función de tus prioridades. Esa capacidad de elección de tu tiempo es para mí el factor más importante que te regala la libertad financiera.

El poder decidir por ti mismo tus prioridades y que no tengan que ser definidas por otros te ayuda a mantener algunos de los problemas que nuestra cabeza crea algo más alejados.

Así que como ves, cuando seas financieramente libre seguirás teniendo problemas. Es verdad que la naturaleza de los mismos variará e incluso si te lo montas bien puedes incluso disminuir su.

Pero recuerda,

Al igual que nuestro cuerpo, nuestra cabeza necesita que la cuidemos cada día.

Una cabeza bien dormida, bien alimentada y bien relajada siempre da menos problemas que la cabeza del ser más rico del mundo que no duerme bien, come comida basura y que no encuentra momentos de tranquilidad a lo largo de su día.

Mito 2: No se puede alcanzar la independencia financiera en una edad temprana trabajando por cuenta ajena

El empresario que llega a las 11h con su Porsche y lo aparca justo delante de la entrada de la oficina.

Luego va a comer con un cliente y a las 17h va a buscar a los niños al colegio.

Y así hasta que sus hijos, universitarios con título americano, heredan su negocio y el empresario se jubile viviendo los meses del buen tiempo en su casa de la playa y luciendo un color de piel anaranjado (un tono como el de los tochos de obra vista).

El empleado que llega a las 8h de la mañana sudando después de coger el metro abarrotado (eso sí, con la gente usando una mascarilla).

Y eso hasta la edad de jubilación.

La realidad

Lo primero de todo es que cada lector defina para él lo que es una edad temprana.

Estoy convencido de que bastantes de los lectores que seguís este blog (por vuestra juventud actual) acabaréis pasando el centenar de años (ánimo).

Ya no hablo de la inmortalidad que creo que no veremos en este siglo cómo dice el brillante Harari en Sapiens.

En todo caso me gustaría recordar que la IF es simplemente una ecuación donde hay principalmente dos variables.

Ingresos y costes.

Como sabéis los seguidores del divulgador-antes-que-inversor Kiyosaki, hay 4 fórmulas para ingresar dinero.

El cuadrante del flujo de dinero - PDF Descargar libre
Empleado, Dueño de negocio, Auto-empleado e Inversor. Las 4 fórmulas para ingresar dinero.

Las más escalables son obviamente las de inversionista y dueño de negocio.

Pero el hecho de que sean más escalables no implica que con las otras no se pueda alcanzar cierto nivel de ingresos.

De hecho la mayor parte de dueños de negocios cobran menos dinero que la mayor parte de los directivos de empresas de más de 200 empleados.

Y la mayor parte de inversionistas ganan menos dinero con sus inversiones que la mayor parte de auto-empleados de alto valor que existen en la generación del conocimiento.

Las 4 fórmulas pueden servir para alcanzar la libertad financiera siempre y cuando haya cierto tipo de escalabilidad al usarlas.

Para ser empleado y poder escalar tu salario debes poder escalar tu responsabilidad.

Para ser auto-empleado y poder escalar tus ingresos debes poder escalar tu visibilidad y aportación de valor a tus clientes.

Para ser dueño de negocio y poder escalar tus beneficios debes poder escalar tu capacidad de delegación.

Y finalmente para poder ser inversionista y poder escalar tu capacidad de tomar buenas decisiones de inversión debes escalar la capacidad de invertir más cantidad de dinero en cada nueva inversión/aportación que haces evitando sobretodo los errores de inversión (por eso las inversiones en fondos indexado tienen tanto éxito – son muy escalables y escapan de los errores del “cherry picking” que cometemos al escoger).

La capacidad de escalar tus ingresos es lo único que te dirá si con tu modo actual de generar ingresos puedes llegar a tu independencia financiera.

Sobre los gastos, segunda parte de la ecuación de la IF, la explicación es muy sencilla.

El problema de los gastos es muy sencillo ya que “normalmente” los gastos “escalan solitos” hasta los ingresos de los seres humanos.

Es como una ley de la gravedad que actúa prácticamente para todos los homo sapiens.

Luego, hay unos cuantos, que se ponen unos trajes especiales y son capaces de vivir en otros planetas o satélites (viven en la luna), y esos, son los que alcanzan la libertad financiera siendo jóvenes. Los que son capaces de no relacionar la partida de ingresos con la de gastos.

Son raros, pero los hay.

Si escalas tus ingresos y escapas de esta misteriosa ley que relaciona tus gastos a tus ingresos entonces se produce el milagro.

BOOM! Independencia Financiera a corta edad.

La realidad es que un empresario exitoso puede llegar a la libertad financiera en cohete mientras que un empleado necesitará llegar a caballo.

La planificación debe ser mucho mayor en un empleado. Los excedentes a invertir son menores.

También es verdad que cuando un empleado llega a la libertad financiera su resiliencia en mantenerse en ella es mucho mayor.

Normalmente el empleado ha tomado menos riesgos para alcanzar la libertad financiera y su patrimonio está mucho más diversificado.

En muchas ocasiones el empresario tiene concentrado su patrimonio en el capital de su empresa y por ello si la empresa falla su libertad financiera desaparece.

Son métodos distintos que permiten llegar a un mismo destino. Uno mucho más lento, el otro más rápido pero también más riesgoso (siempre que no se diversifique lo suficiente obviamente).

Mito 3: Ya no tendrás que aguantar nunca más a tu jefe

El anuncio de la lotería de Navidad ha hecho daño en nuestra sociedad :).

El sueño de llegar a la oficina y decir adiós a nuestro jefe es probablemente revivido en muchas ocasiones por muchos ciudadanos.

Asociamos libertad financiera a decir adiós a nuestro jefe.

El jefe es una figura de poder. Y como cualquier figura de poder nos genera rechazo (o admiración también en algunas ocasiones).

Y el jefe también es una excusa perfecta para justificar nuestra (supuesta) infelicidad.

Siempre es más fácil echar la culpa a los demás.

La realidad

Ten cuidado.

El hecho de que no trabajes para otros no significa que no sientas el agobio que un jefe pueda producirte.

Siempre hay jefes en tu vida. Es decir, personas que tienen autoridad sobre ti y que la opinión que emiten hacia tus acciones te importa.

En este sentido, si eres empresario o emprendedor, los clientes de tu negocio pueden generarte mucha más tensión que tu jefe. Cuando das un servicio o lanzas un producto puedes preguntarte si realmente vas a estar a la altura. Y esto genera ansiedad.

O una queja de un cliente puede dejarte más noches sin dormir que la bronca más grande que hayas tenido jamás con tu jefe.

Además, recuerda que los seres humanos somos especialistas en buscar culpables de nuestros problemas.

Si no tienes un jefe como tal a quien culpar de todos tus males quizás busques otras personas con quien lamentarte. Ten cuidado de que esas personas no sean tu pareja, tus padres o tus hijos.

Recuerda que cuando no tienes un verdugo tu mente lo crea.

Mito 4: Te pasarás los próximos 5 años de tu vida dando la vuelta al mundo o vivirás todos tus inviernos en el sudeste asiático

Caipirinhas, fiestas, piscina, playa y paseos con la brisa del mar.

¿Por qué no repetirlo tantas veces como sea necesario y no solo una o dos semanas al año?

Los ricos sí que saben.

Y encima dicen que ahora siguen trabajando en sus negocios desde esos lugares paradisíacos. Que la tecnología les permite hacer smart working. Trabajan una o dos horitas al día y el resto a vivir que son dos días.

Como decía Tim Ferris, la semana laboral para ellos dura 4 horas.

Algunos lo aprovechan para dar la vuelta al mundo eternamente.

Otros para vivir en Tailandia la mitad del año.

La realidad acerca de vivir en el sudeste asiático

No conozco absolutamente a ninguna persona financieramente libre que viva en el Caribe ni en Tailandia (obviamente las hay).

La realidad es que los seres humanos somos seres de costumbres.

Por eso, lo más probable es que cuando seas financieramente libre sigas viviendo en el mismo lugar donde lo haces en la actualidad. Es posible incluso que vivas en el mismo piso (y eso te ayudará a alcanzar la libertad financiera antes).

¿Por qué?

Porqué donde vives ahora está tu gente. Y es difícil alejarse de tu gente.

En el pasado los seres humanos que se alejaban de su tribu tenían menos posibilidades de sobrevivir. Y ya se sabe que el sistema operativo que tenemos en nuestra cabeza es el fruto de miles de años evolución. No es posible desprogramar nuestro cerebro descargando una nueva actualización a través de la red 5G.

Recuerdo que cuando estábamos expatriados viviendo con toda clase de lujos lo único que de verdad echábamos de menos era a nuestra gente.

Y cuando volvimos aún lo vimos más claro. Una cosa es estar expatriado durante un tiempo en el que trabajas (porque necesitas ingresar dinero para mantener a tu familia) y por ello vives fuera de tu país.

Otra cosa muy diferente y bastante irreal es que lo hagas porque quieres y de una forma estructuralmente muy larga.

Una vez en un libro leí una frase que decía algo así como que el lugar donde es más fácil conseguir la felicidad es el lugar que te ha visto nacer.

Seguro que hay excepciones pero no bases tu felicidad futura en un cambio de lugar que vaya a llegar cuando tu economía te lo permita. La realidad nos dice que no es así.

Por cierto, Tim Ferris factura millones al año. Y trabaja más de cincuenta horas a la semana. Lo de la semana laboral de 4 horas creo que no se lo acaba de creer (que lo sepas 😉 ).

La realidad acerca de dar la vuelta al mundo durante 5 años

La mayor parte de blogueros que escriben acerca de cómo vivir de Internet mientras das la vuelta al mundo acaban por dejar de dar la vuelta al mundo ellos mismos más pronto que tarde (y luego tienen un problema enorme de coherencia en su negocio).

A todos nos hace mucha ilusión vivir aventuras.

Y más ilusión nos hace aún soñar que viviremos aventuras.

La única diferencia, de verdad, entre la aventura de una persona financieramente libre y una que no lo es es la duración de la aventura en sí.

El que debe fichar el 1 de setiembre:

Se va 3 semanas al sudeste asiático. Vuelve con la piel morena. Y feliz. Con ganas de montar un restaurante en Tailandia y quedarse a vivir allí a vivir toda su vida.

Este sentimiento acostumbra a durarle entre 1 o 2 semanas.

El que no debe fichar porque es financieramente libre:

Hace el mismo viaje pero quizás está 3 meses y no 3 semanas. Al final del tercer mes ya se ha dado cuenta de que aquella aventura ha estado muy bien pero que ya es suficiente. Dice que cada 2 o 3 años va a querer repetir (aunque normalmente no lo hace).

En ambos casos, han aprendido que la cultura budista te enseña a limitar el deseo. Limitar el deseo es la clave para encontrar la paz interior. En Occidente eso es muy difícil encontrarlo (jejeje).

Una semana después de volver a su país ambos desean lo mismo que antes.

En ambas situaciones, las navidades las pasan con sus padres atiborrados de cordero y comiendo turrones Suchard de postre.

Por supuesto que hay una historia de una persona que se quedó en Tailandia y tiene un restaurante que la va muy bien y hace 5 años que no pisa nuestro país. Pero de nuevo esa historia es la excepción. Un outlier. No es lo normal.

Del mismo modo que también hay personas que transitan por la vida viajando constantemente (sean o no financieramente libres).

Pero no tener una casa donde nuestro cerebro pueda amoldar sus rutinas que le liberan de pensar constantemente es extremadamente agotador. Y ya se sabe que nuestra cabeza busca la comodidad.

Mito 5: Vas a ser financieramente libre porque todos tus ingresos serán pasivos

Todas tus inversiones van en piloto automático.

Tienes a gente tan buena en tus negocios que solo los ves en los consejo de administración, dos veces al año.

A principios de cada mes pones tu cara en el Iphone y en la aplicación del banco ves que entran ingresos de 6 cifras.

Tienes tanto tiempo y tanto dinero que ya no sabes que hacer ni con tu tiempo ni con tu dinero.

Te aburres soberanamente porque tu vida va sola. Todo en sí es un automatismo. Lo has conseguido.

La realidad

Me encanta cuando un bloguero te vende que sus ingresos son pasivos y ves que publica 1 post diario, 5 actualizaciones en su Instagram, te envía 3 newsletters a la semana y tiene 3 podcasts diferentes. Todo muy tranquilito y pasivito.

Y el tí@ te dice que te va a enseñar a crear ingresos pasivos… 😉

De ingresos pasivos, en realidad, hay muy pocos.

Para mí la inversión inmobiliaria es mucho más pasiva que activa. Pero no te engañes no es un 100% pasiva. Hay que hacer algunos procesos de la cadena de valor. ¿Lo puedes subcontratar? Obviamente. Pero hasta el hecho de subcontratar requiere de cierta (poca) dedicación.

Ojo con pensar que cuando eres libre financieramente libre ya nunca más haces nada más para mantener tus fuentes de ingresos. En realidad no es así.

Sigues trabajando (en cierto modo). Aunque sea para seleccionar tus inversiones, reunirte con tus asesores…

Tu vida seguirá siendo activa.

Y creo que es bueno que sea así. Porque lo contrario de una vida activa es una vida pasiva.

Y una vida pasiva no creo que sea el sueño de nadie con dos dedos de frente.

Conclusión: La ampliación de tu VIDA ACTUAL es el gran beneficio de la libertad financiera

Ser financieramente libre es una pasada.

Es verdad que no se afronta el trabajo con la misma tensión y ansiedad cuando ya has alcanzado la libertad financiera.

Seguir trabajando sin tanta presión te ayuda incluso a obtener mejores resultados en tu trabajo. Se crea un círculo virtuoso.

Es un reto conseguido que además aporta muchísima autoestima y libertad en tu vida.

Pero ten cuidado con los mitos que hay alrededor de esa libertad financiera. Hemos analizado solo algunos mitos de la independencia financiera. Hay muchos más.

Para algunos dejar de trabajar será una prioridad absoluta. Para otros sin embargo lo será viajar más tiempo. Algunos priorizarán los negocios o las inversiones más pasivas mientras que a otros les va la guerra y se involucrarán en mil fregados y su vida profesional será más activa que nunca.

Cada uno debe crear una vida a su medida.

Y por tanto la independencia financiera es un objetivo con beneficios que cada uno debe imaginar a su manera.

Es importante pensar en cómo queremos que sea nuestra vida una vez nuestra libertad aumente. Tu cabeza es especialista en segregar dopamina antes de conseguir ciertas mieles. La dopamina anticipa el placer y por ello nos hace trabajar más duro para conseguir ese objetivo imaginario.

Y ese objetivo imaginario debe estar construido acorde a tus valores y a tus deseos de verdad. Construir un estilo de vida ideal no es un trabajo de un día para otro. Es un trabajo que requiere de mucho auto-conocimiento.

Por ello, hay que empezar a construir y a diseñar la vida que uno quiere en cada instante. No hay que esperar a ser financieramente libre a vivir y a construir la vida que uno desea.

¿Será más fácil cuando seas independiente financieramente? Probablemente sí. ¿Tendrás menos excusas para no vivir la vida que has diseñado? Seguramente sí.

Pero, o trabajas desde ya, a diseñar como quieres que sea tu vida cuando tu economía no suponga ninguna limitación o quizás llega un momento donde tienes el dinero pero no tienes la vida que querías.

La libertad financiera actúa de AMPLIFICADOR de tu vida.

Si tu vida actual está llena de aventuras, aprendizajes y crecimiento la libertad financiera aún te permite más de todo esto.

Pero si en tu vida actual no hay espacio para aventuras, libertad o aprendizajes constantes siento decirte que la independencia financiera no arreglará todas esas limitaciones.

Prioriza tu vida primero y luego amplíala con la libertad financiera. Nunca lo quieras hacer al revés. Mucha gente ya lo ha probado y al revés no funciona.

¡Feliz libertad!

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La fotografía es de un viaje que hicimos con la familia en el Delta del Ebro (Tarragona) hace un par de años. El kitesurf es un deporte que siempre me ha transmitido mucha libertad. Mi cabeza “ha inventado” varias excusas y sigue estando pendiente empezar a practicarlo. ;(

6 comentario en “Lo que realmente te espera cuando alcances la independencia financiera: 5 mitos y 5 realidades

  1. Hola Alberto:

    Muy bueno este nuevo post, se ve que le has dedicado tiempo. Me lo he leído un par de veces y he cogido alguna nota para obligarme a reflexionar sobre alguna de ellas. Por aquí te las pongo.

    Sobre el Mito 1:

    . “Parece que una vez seamos libres financieramente todos nuestros problemas desaparecerán porque la independencia financiera tiene unos superpoderes (como la pócima de Obelix) que lo curan absolutamente todo.”
    —> Ya sabemos esa expresión muy nuestra de “tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor”
    Bueno, pues imagino que todos sabemos que ser LF ayudaría de manera directa a la segunda “cosa” de la vida, dinero, pero ser LF no ayudaría tan directamente si estás muy tocado del tema de salud o amor, no te va a ayudar demasiado.
    Quizá si pueda influir de manera más indirecta, ya que puedes tomarte la vida con más calma y eso pueda beneficar a tu salud (si por ejemplo tienes estrés laboral) o tener más tiempo para buscar una pareja si no la tuvieras.
    Mi conlusión personal a este punto es que ser no te quita todos los problemas de un plumazo, pero si creo que ayudaría mucho (financieramente por supuesto y en menos medida en los otros puntos). Le veo todo ventajas

    . “Y los buscadores de la Independencia Financiera tienen ese momento en el que pueden afirmar que ya no deben de trabajar para subsistir con su estilo de vida deseado.”
    —> En mi caso lo que buscamos como familia con esta LF sería primordialmente no necesitar un trabajo para subsistir. Para tener el estilo de vida que deseo, quizá con la LF no sea suficiente pero es un gran primer paso, te lo aseguro.
    Te puedo contar que hay personas que tienen un trabajo que no les gusta y les llega a hacer daño (físico incluso) ir a trabajar diariamente.
    Quizá no pueden encontrar otro que le remunere lo mismo y no pueden cambiar a otro que les puede gustar más pero está peor pagado. Tienen hijos menores que mantener y deben pensar en ellos como responsable que son de ellos.
    Para estos casos, ser IF imagino que te daría mucha tranquilidad de espíritu, te da la opción de elegir donde gastar tu tiempo sin importar tanto la remuneración obtenida.

    . “La libertad financiera es un camino. Como Ítaca. Un camino en el que a veces puede parecer que uno ya ha alcanzado su final. En realidad nunca se llega al final.”
    —> Depende, como diría mi primo de Lugo. Depende de que sea para tí ser LF. Si es solo conseguir los suficientes ingresos anuales con tus inversiones que te permitan dejar tu trabajo entonces yo si tengo claramente marcado el “primer” final. No se cuando se conseguirá, pero conocemos el objetivo. Algo es algo.
    Si ser LF es lo dicho arriba más: irse a recorrer el mundo constantemente, conociendo gente muy interesante en todos los lugares, vivir todas las experiencias que tienes apuntadas en tu cuaderno de campo para hacer en cada ciudad que visites, crear un blog donde contar tus experiencias y con ello ayudar a cambiar la vida a las personas que te leen, etc…
    Claro, entonces es posible que te resulte muy complicado llegar a ese final.
    Por Twitter te he leído que seguís la filosofía estoíca. Imagino que esta frase te vendrá insipirada por ello.
    Llevo tiempo empapándome sobre el Estoicismo y es muy interesante, veo que se puede aplicar y ayudar en tu día a día, preocuparse de las cosas solo cuando pasan y en la magnitud adecuada.

    . “Así que estimado cerebro de los lectores que buscáis la IF no os preocupéis que cuando los seres humanos donde habitáis alcancen su libertad financiera seguiréis teniendo mucho trabajo.”
    —> ¡ Y que no pare nunca ! Nuestro cerebro es el arma más poderosa que tenemos.

    Sobre Mito 2:

    . En todo caso me gustaría recordar que la IF es simplemente una ecuación donde hay principalmente dos variables. Ingresos y costes.
    – Eso es. Da igual lo que ingreses, si te gastas más de lo que ingresas… malo. Como bien explicas, Kiyosaki te lo explica estupendamente el tema del flujo del dinero, además de conseguir que este sea positivo a través de la inversion inmobiliara. Viendo que tenéis varias propiedades alquiladas, imagino que te resultó interesante sus enseñanzas en tus comienzos.
    Su primero libro es fantástico y me abrió mucho la mente. Aunque luego me leí bastantes más de él, e incluso debo confesar que jugué durante un tiempo a su mítico juego Cashflow, pero eran refritos del primero.
    También me ayudó bastante seguir a Gregorio Hernández, tanto su foro comos sus libros, y el libro de George S. Clason llamado El hombre más rico de Babilonia. Es Estupendo y recomendable para todo el mundo.

    . “El problema de los gastos es muy sencillo ya que “normalmente” los gastos “escalan solitos” hasta los ingresos de los seres humanos.”
    —> Hay solo nos queda el preahorro. Primera cosa que hacer después de recibir la nómina es destinar x a la inversión y/o ahorro. Si esperamos a fin de mes, no se que pasa que siempre se nos queda la cuenta cerca del 0.

    Sobre Mito 5:
    . “Todas tus inversiones van en piloto automático.”
    —> Reconozco que soy muy friqui de las finanzas personales y de la inversión. No tenemos en casa casi nada en automático, lo hacemos cada mes/semana a mano siendo consciente de lo que hacemos.
    Haciendo esto me doy cuenta que “hackeo” mi cerebro, me hago consciente de que cada inversión/ahorro nos hace estar un 0,0001% más cerca del objetivo de ser IF.
    Esos dividendos, esa rentabilidad de más en el fondo x, … esas cosas me reconfortan para afrontar la vida y reafirmar que estamos por un buen camino (seguramente no el perfecto, pero por uno bueno)

    Conclusión:
    . “Ser financieramente libre es una pasada.”
    – Ojalá probemos esas mieles en un futuro más cercano que lejano.
    Enhorabuena por conseguirla.

    Saludos,
    Carlos L.

    1. Apreciado Carlos,

      Muchísimas gracias por tu comentario.
      La verdad es que explicas muy bien todos los puntos y complementa el post magníficamente con tu visión personal de la IF.
      Tomo nota acerca del libro de George S. Clason que todavía no he podido leer.
      Me quedo también con tu frase: “Nuestro cerebro es el arma más poderosa que tenemos”.
      Sin duda, y por ello a veces es tan peligrosa esa arma. Porque un cerebro mal usado es terriblemente dañino para cada uno de nosotros. Y el estoicismo ayuda mucho a cuidar esa arma tan potente.

      Saludos y de nuevo gracias por tu aportación!

  2. Como desborda honestidad este post!

    Y qué grandes pepitas me llevo de aquí para enmarcar:
    “- Para ser empleado y poder escalar tu salario debes poder escalar tu responsabilidad.
    – Para ser auto-empleado y poder escalar tus ingresos debes poder escalar tu visibilidad y aportación de valor a tus clientes.
    – Para ser dueño de negocio y poder escalar tus beneficios debes poder escalar tu capacidad de delegación.”

    y la que más me gusta:
    “La libertad financiera actúa de AMPLIFICADOR de tu vida.”

    Gracias, me encanta poder leer como ves las cosas personalmente.

    1. Muchísimas gracias Don Costumbres por el resumen de tus pepitas. 😉
      Seguro que esas pepitas que has sacado pueden ayudar a otros lectores.

      Ojalá podamos seguir amplificando nuestra vida.
      Nos seguimos!

  3. Hola Alberto,

    Muy necesario este post, gracias.

    Yo siempre digo que alguna letra cambia la frase: ‘el dinero da la felicidad’ –> ‘el dinero da la facilidad’

    La misma frase para la IF.

    Un placer leerte.
    Saludos,
    Jordi

    1. Hola Jordi!

      Me gusta tu frase:
      ‘el dinero da la felicidad’ –> ‘el dinero da la facilidad’

      Me la guardo para la colección. 😉

      Muchas gracias por aportar!
      Saludos!

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