Tener claridad con “tus big rocks” lo cambia todo

Enciendes el ordenador…

Tienes 10 emails por contestar y empiezas por ello.
2 horas más tarde casi has dejado la bandeja de entrada limpia. Te sientes realizado. Te sientes productivo.
Luego una conferencia por Google Meet con un compañero de trabajo que no acabas de entender muy bien para qué ha servido.

Comes rápido.
Vuelves al trabajo. 
Reunión semanal con el equipo.

Contestas un par de mensajes por slack y cinco whats app profesionales.

Y acabas el día de trabajo.
Cansado y con la sensación de haber cumplido.

Pero seguramente no has avanzado.


¿Sabes por qué?

En realidad, no has generado valor. Y lo sabes.

Has hecho un “trabajo de oficina”. Has “gestionado”. Has hecho pases horizontales pero no te has atrevido a ir de cara a puerta para marcar.


Mira.

Cada trabajo acostumbra a tener muy pocas acciones relevantes que marcan la diferencia.

Pero son “temas” rocosos. ¡Qué cuestan mucho!

Y precisamente porque cuestan son los que marcan la diferencia de productividad y de resultados.

  • Si eres escritor tu “big rock diario” es escribir 1.000 palabras nuevas.
  • Si eres comercial tu “big rock diario” es realizar 10 (o las que tengan sentido) nuevas llamadas de prospección.
  • Si eres consultor tu “big rock diario” es hablar con tu cliente para mejorar la solución que le estás construyendo.
  • Si eres programador tu “big rock diario” es avanzar en el código (no es seguir diseñando el plan).
  • Si eres emprendedor tu “big rock diario” es vender (para depender menos de la financiación externa).
  • Si eres deportista tu “big rock diario” es entrenar con alta intensidad y foco.
  • Si eres inversor inmobiliario tu “big rock diario” es visitar una nueva vivienda (para “crearte” tus propias oportunidades)


¿Cuál es tu “big rock diario”?

Cuando lo tienes claro todo es más fácil. Porque sólo entonces sabes si realmente has tenido un día productivo o no lo has tenido.

Un día productivo profesionalmente es aquél día en qué has avanzado en tu big rock diario. Nada más.

No tiene que ver con trabajar 14 horas diarias o levantarse a las 4h de la mañana para coger un avión o un tren.

Simplemente tiene que ver con hacer aquello que cuesta porque no es fácil pero que sabes que marca la diferencia.

¿Mi recomendación?

Empezar el día siempre con tu big rock diario. Así, si a media mañana ya lo has cumplido enfocas el día con una mayor ilusión y con la sensación del deber cumplido. Todo lo demás que logres es propina.

No nos confundamos:

  • Contestar emails no es ningún big rock.
  • Escribir un tweet si eres un emprendedor digital no es ningún big rock.
  • Reunirse todo el día sin avanzar ni tomar decisiones no es ningún big rock.


Busca las rocas que marcan la diferencia en tu ocupación.

Y trabaja en ellas lo primero de todo.


Y el tiempo que sobre… lo rellenas con todo lo demás.

Un par de recursos TOP para ayudarte a “interiorizar” el concepto de empezar por lo que realmente importa.

  1. El primero del gran Dr. Stephen R. Covey y su “First Things First”:

    The big rocks of life (una metáfora muy corta e inspiradora con el cuento de las jarras llenas – o no – que quizás ya conoces)

     
  2. El segundo un artículo muy interesante de la revista Forbes:

    ¿What are your big rocks?


¿Y hoy? ¿Qué roca empezarás a picar?


Foto: Encima de tus big rocks

Un pensamiento en “Tener claridad con “tus big rocks” lo cambia todo

  1. Brutal como siempre. Soy el primero que peca de hacer mucho sin crear nada, muchas veces incluso por miedo a la opinión de los demás, como si por no enviar los mismos emails que el resto no estuviera trabajando lo mismo…

    Es un recordatorio que necesito tener muchas veces delante de mí, ¡muchas gracias por añadir tanto valor!

    Un abrazo,
    Drago

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