¿Realmente, odias tu trabajo?

Existe una corriente fuerte en el mundo online que parece que te empuja a que odies tu trabajo.

Se trata de una serie de “creadores” a los que les interesa “venderte” productos o servicios que te ayudarán a “salirte” de ese trabajo que tanto odias y por el que tan mal debes sentirte.

Ten cuidado lo que lees. Quizás no odias tu trabajo pero en realidad no lo sabes.

O quizás sí. Y realmente necesitas “cambiar” de vida.

En todo caso te animo a que seas riguroso con tu auto-análisis.

Recuerda que no siempre el jardín del vecino es más verde que el tuyo.

El sesgo que llevamos dentro cada uno de nosotros

Voy a serte sincero. Mi opinión también es sesgada. En mi caso, tengo la suerte de tener un trabajo que me gusta.

Es verdad, puedo tomar decisiones, puedo elegir muchas de las personas que tengo a mi lado y además me considero bien pagado.

Pero claro, no todo es maravilloso.

Claro que hay “stress”, claro que hay procesos que no me gustan o personas con las que discuto con más frecuencia de la que me gustaría.

En todo caso, siempre que mi cabeza me lo permite intento poner perspectiva a mis días difíciles y ver el famoso “big picture”.

Sigo confesándome contigo y cuando lo pienso fríamente también me gustaron todos mis trabajos anteriores. Y en muchos de ellos no tenía los privilegios que tengo ahora ya que ocupaba roles de mucha menor responsabilidad. ¿Quizás tengo un “gen” que me hace amar lo que hago? (aquí me he pasado creo ; ) )

Probablemente es más fácil tratar de amar a lo que uno se dedica que tratar de encontrar lo que uno (cree que) ama. La frase no es mía. Ni es sencilla de entender. Pero creo que hay mucha sabiduría en ella.

En mi carrera profesional siempre he tratado de priorizado las personas con las que he estado rodeado. Los valores y la calidad humana siempre han estado en primer lugar junto a su talento profesional.

Todo se pega. Absolutamente todo. Hasta el mal gusto por vestir.

La opinión de los gurús online, una de las claves del bienestar y la elección de un millonario

Muchos “gurús online” tratan de venderte las bonanzas de no tener jefe y de trabajar con un portátil desde Hawai.

Está bien. Claro.

Eso tiene ventajas. Es obvio. No tener que entrar en un sistema para pedir tus días de vacaciones. No es ironía lo que digo. Hay un valor importante en toda esta libertad.

Pero te aseguro que como especie humana uno de los factores que más contribuye a nuestro bienestar y felicidad son nuestras relaciones sociales.

Y en este aspecto trabajar para una buena empresa puede aportar probablemente muy buenas “conexiones sociales” de calidad.

Leía hace unos meses una entrevista a un emprendedor que hacía unos años que había vendido por decenas de millones de dólares su compañía a una de las grandes empresas tecnológicas americanas.

Resulta que después de vender la compañía, permanecer los famosos 2 años que le pedían los compradores para hacer un correcto “handover” y tomarse unos meses sabáticos, no se le ocurre otra idea que fichar para otra gran empresa como Apple.

El entrevistador le hizo la siguiente pregunta:

– ¿Por qué si eres decamillonario vas a trabajar a Apple como empleado (seguro que con un alto salario y con sus acciones de turno obviamente)?

La respuesta del emprendedor decamillonario me encantó.

-He llegado a la conclusión que el lugar donde más puedo aprender en estos momentos es Apple. Y como lo único que me mueve profesionalmente es mi aprendizaje he escogido trabajar rodeado de la gente brillante que esta compañía me puede ofrecer.

Creo que no hay que añadir mucho.

Me encanta.

No. El objetivo no es poder trabajar aislado desde Haway. El objetivo no es trabajar 60′ al día.

El objetivo es estar rodeado de gente con calidad. En la familia, con tus amigos y, sí, también en el trabajo.

Si puedes cumplir ese objetivo con tu propia empresa o siendo autoempleado. Maravilloso. Si no es el caso. Trabajar para otros no es un drama.

Ya me conocéis. Me gusta enfocar las situaciones desde la racionalidad y la amplitud de miras.

La agresividad de algunos (en el mundo online) me incomoda

Parece que los mensajes online que calan son los más agresivos. Claro.

Es mucho más difícil vender algo cuando hay incertidumbre. Pero la vida está llena de incertidumbres. El blanco o negro es raro. Normalmente el gris prevalece en muchas de nuestras historias como seres humanos.

Por ello, veo tanto peligro con los mensajes simples de algunos blogueros que hacen promesas de vidas maravillosas (a cambio claro de pasar por caja por el supuesto curso online de turno).

No me malinterpretes. No digo que no haya cursos online buenos. Los hay sin duda. Y hay cursos que te hacen actuar que al fin y al cabo es la base de cualquier aprendizaje. Es más, cuando pagas por un curso, sólo por el hecho de pagar te lo tomas más en serio y como consecuencia acabas aprendiendo más.

Pero en mi opinión no vale venderlos a cualquier precio.

No vale venderlos si con ello tenemos que distorsionar la realidad.

No vale porque el productor de contenidos tiene una gran responsabilidad ya que su mensaje llega a mucha gente.

Y más si encima usa anuncios que le permiten aumentar el reach (y el precio final del curso que tiene que pagar esa publicidad obviamente).

Soy un fan de la formación.

Me sabe mal cuando veo buenos blogs con contenidos interesantes que en el momento de vender algo se vuelven locos y empiezan con mensajes incoherentes porque han leído en un libro que había que enviar 4 emails el último día porque sino se pierden ventas.

O porque hay que tocar el punto de dolor del potencial cliente.

Sí, vale, una cosa es tocar el punto de dolor y la otra es decirle con otras palabras más técnicas que “tienes una vida que no vale para nada y si no haces mi curso vas a continuar teniendo esta vida que no vale para nada”.

No. Así no vale.

Nadie es perfecto. Yo tampoco lo soy ni lo pretendo ser obviamente. Pero siempre he creído que a largo plazo los engaños no duran. Por ello, aportaré mi granito de arena pronto. Con algo que lanzaré desde la honestidad y sin promesas irreales. Pronto os contaré mucho más. Y el objetivo que realmente persigo es divulgar ciertos mensajes y conocimientos de los que sentirme orgulloso.

La agresividad excesiva al vender formación online: “pan para hoy hambre para mañana”

Tu auto-análisis define tu realidad

Por favor, analiza tu trabajo actual (o pasado) desde la frialdad, la experiencia de no ser becario y la visión global de cómo funciona el mundo.

También analízalo desde la visión de alternativas y de momento de carrera profesional.

Con 25 años todos tenemos una ilusión terrible de comernos el mundo pero es difícil tener el “mejor trabajo de tu vida cuando aún no has aprendido que en los trabajos casi siempre importa mucho más el “cómo” que el “qué”.

En los trabajos siempre me obsesiona conocer aquellas personas que hacen y que hacen que otros hagan. A veces es difícil detectarlos porque hay otros que se pasan el día haciendo ver que hacen. Éstos estorban. Pero un buen manager o directivo debe captar los primeros y olvidarse de los segundos. Claro que no siempre se consigue.

Recuerda, la proactividad para provocar situaciones “nuevas” que mejoren tu situación es crítica.

Pero por favor, no saques de contexto tu situación actual.

Tu trabajo quizás no es tan terrible como otros quieren hacerte ver.

  • ¿Cómo es tu responsable?
  • ¿Qué valores tiene la empresa en la que trabajas?
  • ¿Estás explotando todas las capacidades de aprender dentro de la empresa?
  • ¿Tienes flexibilidad?
  • ¿Y la gente? ¿Hay gente que pueden mentorizar tu crecimiento?

A veces observamos a otras personas que parece que tienen un trabajo bestialmente interesante y no nos damos cuenta lo que esas personas sienten realmente por dentro.

De nuevo, el jardín del vecino no siempre es más verde que el nuestro. Es diferente por supuesto, pero no tiene porqué ser más verde.

De hecho, te contaré un secreto. A veces el vecino no tiene jardín.

Ten cuidado lo que imaginas. Porque nuestra cabeza es una máquina de hacer hipótesis.

Ten cuidado lo que lees o escuchas.

El que vende cursos de inversión inmobiliaria te dirá que la inversión inmobiliaria es la mejor del mundo.

El que vende cursos de inversión en bolsa te dirá que la inversión en renta variable es insuperable.

El que divulga y te quiere ayudar de verdad te dirá que cada clase de activo tiene sus ventajas e inconvenientes.

Quizás no tienes un buen trabajo y debas cambiar.

Quizás tu carrera deba tomar un giro.

Quizás en otra empresa te iría mejor.

Es verdad, hay un equilibrio difícil entre buscar lo nuevo y consolidar lo viejo. Es difícil saber en muchas ocasiones qué dirección debemos tomar.

El efecto placebo vs el efecto terribilitis

En todo caso, déjame que te hable de una de las mejores estrategias para hacernos sentir mejor que los seres humanos tenemos: el efecto placebo.

El efecto placebo funciona. Y mucho.

Consiste en tomarte una pastilla (que es simple azúcar) pensando que esa pastilla va a curarte del determinado dolor. Y resulta que normalmente te cura. Sirve para dormir mejor, para desinflamar, para quitar cefaleas…

… en muchos medicamentos el efecto placebo es superior al efecto de la medicación en sí.

Por ello, cuando una medicación tiene que ser aprobada por las autoridades competentes debe obtener unos resultados superiores a los del efecto placebo (esto no ocurre hace tantos años por cierto). Y no siempre es fácil ya que el efecto placebo es muy fuerte.

Pues bien, al igual que existe el efecto placebo. Estoy convencido que existe el efecto contrario. No sé que nombre podríamos ponerle. Quizás le podríamos llamar el efecto terribilitis (ya sé, no es muy comercial pero me gusta).

Si crees que tu trabajo es horroroso.

Si crees que no puedes aprender absolutamente nada y que estás rodeado de seres que no te aportan ningún tipo de crecimiento ni aprendizaje, lo más probable es que este “efecto de negatividad nivel tántrico” cumpla todas esas realidades que tu cabeza se encarga de crear amplificados por los “mensajes de cambio fácil” de algunos despiadados sin alma.

Al final el efecto placebo pero al contrario se cumplirá. De hecho, lo malo siempre es más fácilmente reproducible. El efecto terribilitis debe ser mucho más fuerte que el efecto placebo.

En un partido de tenis el resultado sería el siguiente:

Efecto terribilitis = 6 – Efecto placebo = 1 (le he dado un juego a nuestro pobre amigo placebo).

Si tomas dosis continuas de “pastillas de efecto terribilitis” la situación más allá de mejorar, empeorará.

No soy absolutamente nadie para contestar a la pregunta sobre si en tu trabajo actual hay algo salvable o no. O si debes cambiarlo hoy, mañana o pasado.

Pero, de verdad, vigila lo que piensas y CON QUIEN piensas.

No dejes que cualquiera entre en tu cabeza y te la llene de mensajes vacíos, simplones y llenas de fórmulas sacadas de libros de venta (el copy-paste ha hecho mucho daño en ciertas industrias).

La vida no es fácil para nadie y requiere de valentía y toma de decisiones constantes.

Además, muchas veces debemos tomar decisiones sin toda la información posible y con infinitas dudas que nos deben (eso es bueno) asaltar constantemente.

Por ello acabo con una respuesta (de la que no tengo ninguna duda).

La persona que debe decidir si realmente odias tu trabajo…

… eres TÚ.

Recuérdalo, nadie más.

¿Realmente, odias tanto tu trabajo?

¡Qué tengas un gran día!


Si te ha gustado el post (o ha resonado en tu cabeza de alguna forma) te agradecería mucho que me dieras tu opinión en los comentarios o simplemente que te suscribas a Inversor Directivo o te unas al canal de Telegram.


Foto que encabeza el post: ¿Realmente, odias tu trabajo?

28 comentario en “¿Realmente, odias tu trabajo?

  1. Sencillamente espectacular este artículo. Es lo que yo vengo pensando.
    La vida maravillosa no existe, tendremos días buenos o malos, pero no creo que exista un punto (por ejemplo dejar el trabajo o trabajar desde las Bahamas) a partir del cual tu vida sea maravillosa. A partir de ese cambio también tendrás problemas.

    1. Me encanta tu forma de ver las cosas, estoy completamente deacuerdo.
      Además, creo que vivimos en una sociedad en la que la cultura del esfuerzo está en decadencia o por lo menos se ve poco, lo queremos todo para ya y sin que nos cueste mucho tiempo, si no perdemos interés…

      1. Gracias Lara por tus palabras. Lo que cuesta más, normalmente se disfruta también más.
        Como comer masticando o devorar… 😉

  2. Hola Alberto,
    me ha parecido muy interesante tu post y estoy completamente de acuerdo en lo que dices. Respecto al efecto placebo quiero solo decirte que sí existe la palabra contraria a placebo y es “nocebo” que significa precísamente el echo de experimentar síntomas nocivos por pensar o tener expectativas adversas y negativas.
    Un saludo y enhorabuena por tu trabajo.

    1. Qué bueno José! Te agradezco mucho tu comentario! Acabo de aprender una nueva palabra. Me encanta!
      Muy agradecido.

  3. Yo siempre digo que de tener que trabajar, creo que tengo un muy buen trabajo… Pero que realmente lo que me apetece es no tener que trabajar. No tener tanto tiempo de mi día ocupado en el trabajo y poder dedicarme a ver crecer las margaritas, a pasear, o a nutrir mis múltiples intereses.
    Desde luego lo que no me interesa para nada es cambiar el trabajar para otro por el trabajar para mi, son muchos dolores de cabeza que no me compensan. Y trabajar en las Bahamas, sigue siendo trabajar aunque sea lejos.
    Muy bien explicado el articulo, parece que hoy en día todo el mundo tiene que ser autónomo y seguir tu propósito, pero no puedes tener un propósito sencillo y sin complicaciones, necesitas dar un salto al vacío y no a todo el mundo le gusta dar saltos al vacío.
    A algunos simplemente nos interesa tener libertad financiera para poder decidir en cada momento como queremos VIVIR, con mayúsculas.
    Gracias

    1. Gracias Ana por tu bonito comentario.

      Me gusta mucho tu reflexión! A VIVIR entonces! Muy de acuerdo.

      Un abrazo

  4. Yo soy prácticamente IF también (al igual que tú, por lo que entiendo), y tampoco pretendo dejar de trabajar aunque me lo pueda permitir.

    He pasado por algún trabajo odioso la verrdad, y durante mucho tiempo, pero actualmente estoy en algo parecido al trabajo ideal, y con gente que sabe mucho, y aprendo cada día mucho. En una entrevista de trabajo tengo que disimular un poco mi situación económica, porque tampoco es plan de trabajar semi gratis, pero mi mayor motivación es ‘desarrollarme profesionalmente’ que le digo al entrevistador.

    Volviendo al artículo, es verdad que en un año y dos no te da tiempo a odiar tu trabajo si tienes 25 años, pero en mi caso, tenía 36 y llevaba 11 años.. lo suficiente para valorar, jeje.

    saludos

    1. Gracias Jorge y enhorabuena por tu situación económica!

      Lo bueno es que cuando te “desarrollas profesionalmente” normalmente también acaba creciendo tu salario!
      Un abrazo!

  5. Me ha encantado el artículo. Justo me encuentro trabajando en una multinacional que aunque “hay cositas” que no me gustan en general me encuentro agusto y tengo bastante flexibilidad (y cada vez más con el teletrabajo). Estoy en plena reflexión vital de si quiero realmente dar un giro a mi vida.

    La idea que “es más fácil que ames lo que tienes que descubrir lo que amas” es muy reveladora. Además, creo que cambiar de profesión desde algo que te gusta (o as logrado que te guste) hacia algo que te gusta más tiene mayores probabilidades de éxito.

    Otra reflexión al hilo del artículo “Ni lo tienes ahora es tan malo, ni lo que quieres es tan bueno” o como bien dices no es todo blanco o negro.

    Muchas gracias

  6. Buen artículo Alberto!
    Me gustaría aportar una visión acerca de hacia dónde va el concepto de “trabajo”. Creo sinceramente que iremos tendiendo paulatinamente hacia escenarios donde tendremos varios “trabajos” a la vez, o desempeños, o procesos de aprendizaje remunerados.
    Y estos proceso de aprendizaje son en general colaborativos, de ahí la importancia del factor relacional. La red laboral que labramos hace que aumente nuestro expertise en nuestros ámbitos técnicos, sectoriales o sociales. Por ejemplo, trabajo en una multinacional donde me está aportando mucho la diversidad generacional para entender hacia donde va la sociedad en unos años cuando las nuevas generaciones que están incorporándose al mercado laboral decidirán muchos patrones.
    Te animo a compartir tus reflexiones.
    Gracias.
    Javier

  7. Brillante, Alberto. Como siempre.
    Ideas potentes que saco de tu entrada:
    – Es más sencillo encontrar amor en lo que haces que buscar algo nuevo que amar.
    – Internet está lleno de Gurús convenciéndote de que odias tu trabajo ¿lo odias? y que mereces ¿? otra vida.
    – Vigila la calidad de tus pensamientos.
    – Ten siempre presente el pensamiento de 2º nivel.(¿Por qué creo o pienso lo que creo o pienso?

  8. Por post como éste, es por lo que me encantas, y te diferencias del resto de blogs!!. Alto y claro, y directo al corazón (o a la mente). Enhorabuena por este magnífico trabajo que vienes haciendo con este blog, aportando a todos un gran valor y despertando nuestra mente, haciéndonos pensar.

  9. Muy buen Articulo Alberto, Estoy deacuerdo contigo en el aprendizage constante y que gracias a Internet tenemos una fuente inagotable de conocimiento a nuestro alcanze q nuestro Padres no tuvieron. El reto es saber separar lo q te nutre de lo q no.

    1. Sin duda César! Hay mucha información online… la fuente es básica. Gracias por comentar de nuevo! 😉

  10. Has dado en el clavo.
    Estoy cansadísimo de los mensajes de déjalo todo para trabajar viajando por el mundo y siendo tu propio jefe.
    Es como, wait, yo no necesito eso, estoy a gusto siendo empleado y realizando mis inversiones al margen.

    Y hay gente que me da mucha pena, por ejemplo, XXX , me parece que aporta valor, el podcast es genial, estoy suscrito a su boletín de emails y me gusta; y no dudo que el curso sea bueno, pero se pasa con la publicidad por correo. Llega a un punto que me es mero spam y, durante esa época de venta del curso, simplemente los borro sin ni siquiera abrirlos. Me sabe mal porque me parece una persona interesante, pero abusa en ese sentido y resulta cansino.

  11. Pues yo sí “odio” mi trabajo emprendedor. La primera vez sí fue por hartazgo del trabajo por cuenta ajena y encontrarme bloqueado, tras eso 8 años de sufrimiento emprendedor, luego 3 años “por cuenta ajena” con el comprador de la empresa hasta que otra fusión hizo que prescindiesen de lo nuestro y otra vez al charco a sufrir: desprecios, humillaciones, etc…
    Para mi no hay color entre ser empleado por cuenta ajena con condiciones decentes y tener que malvivir además arriesgando tu dinero.

    Mi consejo, si se puede quedar uno en la “zona de comfort” mejor no salir, eso sí, tratar de empatizar con quien por necesidad o gusto lo han hecho.

    1. Muchas gracias Juan por pasarte de nuevo por aquí. Tus palabras suenan a mucha experiencia y mucha realidad. Gracias por compartirlas con la comunidad. Te envío un fuerte abrazo!

  12. Te leo y releo, Alberto, y me imagino la suerte que debe ser tenerte como jefe.
    Sobre todo, si eres un recién licenciado con ganas de aprender y trabajar, pero sin mucho foco en este loco mundo.

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