3 historias inmobiliarias que acaban en pesadilla (y que debes evitar)

Perdona a los demás por sus errores, una y otra vez.
Perdónate a ti mismo una y otra vez, pero intenta actuar mejor la próxima vez.

Epicteto

Detrás de cada inversión inmobiliaria hay siempre una historia personal. Historias llenas de ilusiones, expectativas, aprendizajes, éxitos y (a veces) fracasos.

Los humanos amamos las historias porque a través de ellas aprendemos, enseñamos a nuestros seres queridos y somos capaces de recordar mucho mejor.

Con este objetivo, y para que no caigas en los errores de los protagonistas, he escrito un artículo de divulgación en el que las historias son las principales protagonistas.

Te presento 3 historias: “la de Joaquín el idealista, la de Isabel en su República Independiente y la del fabuloso estudiante de tecnología al que Benzema le amargó un fin de semana”.

Espero que después de leer cada una de ellas el inversor que llevas dentro sea un poquito más sabio y te regalen una mayor perspectiva inversora y vital. 

Feliz aprendizaje y sobretodo que estas narraciones te inspiren para que tu propia historia inmobiliaria tenga un final feliz.

Historia #1 : El martillo que no cesa de golpear:
Joaquín invierte en una vivienda en el pueblo de sus padres que tanto ama buscando a aquellos “idealistas”que huyen de la ciudad

Tú y tus ilusiones.
Allá en el pueblo que tanto conoces. Dónde nacieron tus padres. 

Y lo bien que estás cuando te escapas unas semanitas en verano.
Y lo bien que estás cuando te reúnes con tus primos en Navidad y os bebéis hasta el vino rancio que se usa para adherezar el capón.

Y, allá vistes la oportunidad. Una vivienda.

Baratita.

Tú que vives en una ciudad de más de 200.00 habitantes.
Y vistes aquella inversión.
Con un potencial enorme.
Con el cielo azul que en la ciudad apenas puedes intuir.
Con infinitas posibilidades tal y como decía el anuncio de venta. 
Tanto vale para vivir como quizás para alquilar temporalmente a través de esa famosa plataforma americana.

Y has puesto un anuncio en idealista buscando a esos “idealistas” que llenan los diarios moviéndose de la ciudad al campo debido a la moda del tele-trabajo con la esperanza de que existan a miles.

Quizás el teléfono no debe funcionar bien porque no te ha llamado “ni el tato”.
No tienes un piso para alquilar.

No tienes un activo.

Tampoco crees tener un pasivo.

Lo que tienes claro es que en tus manos tienes un problema de narices. En el que te has metido tu solito.

Y resulta que ahora sólo necesitas a un idealista. De esos que quieren olvidar la ciudad. Pero resulta que no lo encuentras. Y los días pasan lentos. Y cada mes la hipoteca llama a tu puerta.

Y los viernes por la tarde mientras tomas una cerveza con tus amigos y los ves sonreír te preguntas:

“¿Por qué me habré metido en semejante lío? Con lo bien que estaba todos los meses con ese ahorro que no sabía muy bien en qué gastar.

Y después vuelves a casa y miras el móvil. Entras en la aplicación de los idealistas. Y resulta que debes renovar el anuncio clicando en el botón: “renovar anuncio durante 90 días.”

Y te paras a pensar que de nuevo no ha ocurrido nada los anteriores 90 días.
Y decides no clicar al botón.

Te vas a dormir y un pensamiento recorre tu cabeza: ¿Debería ponerla a la venta?

La sensación de fracaso se mezcla con el mareo provocado por esas cervezas de más.

Y luego la melatonina empieza a provocar en ti aquello que mejor sabe hacer.
Y la luz se apaga y tu cabeza empieza por fin a descansar.
Y al menos el martillo deja de golpearte durante unas pocas horas.

Y al despertar vuelve aquel sonido que sigue machacando tus neuronas.
“pam, pam, pam…”
Sigues sin saber qué hacer y resulta que el martillo no se ha marchado.

Y es final de mes.
Y un nuevo recibo llama a tu puerta.

Y tú, recién despierto, sólo deseas tomar una cerveza.

Una vivienda en un “idílico” pueblo es la protagonista de nuestra primera historia
(Foto: Unsplash)

A ver.
Este es probablemente uno de los problemas con peor solución de los que veremos a través de estas historias. 
Si tu vivienda no tiene demanda de alquiler estás en una situación mala. Vamos a afrontar la realidad. Una vivienda sin demanda es un pasivo no es un activo. Esto te tiene que quedar bien claro.

¿Y qué hay que hacer con los pasivos? Desprenderse de ellos lo antes posible obviamente.

Quizás ha sido por una herencia, quizás porque te equivocaste, quizás porque una empresa que ocupaba a la gente de toda la región decidió cerrar… Puede haber muchas razones que se escondan detrás de esta realidad.

Pero como ya te he avanzado debes desprenderte de esa vivienda. Aunque sea con pérdidas por supuesto. 
Entender el coste de oportunidad de ese dinero es fundamental.

A los seres humanos no nos gusta vender con pérdidas. Nos sentimos mal con nosotros mismos. Nos sentimos unos fracasados.
Pero piensa que la demanda aún puede empeorar en el futuro y sobretodo que con ese dinero que obtengas al vender una vivienda a pérdidas podrás adquirir otros activos que te permitirán compensar mucho más rápidamente a esas pérdidas o quizás simplemente dormir a puerta suelta por las noches.

Aprendizaje #1: “Nunca inviertas en una vivienda en un lugar en el que no estés muy seguro de que exista una gran demanda.”

Historia #2 – El sonido de la nevera en una noche de sofá: Eternas discusiones con Isabel en la República Independiente de vuestra vivienda

Quizás leíste uno de mis ebooks gratuitos.
Quizás te empujó un amigo.
Quizás no te empujó nadie pero tu eres un “espabilao” de la vida.

En fin.
Pero tú te liaste.
O te dejaste liar.

Tu esposa, tus 2 hijos y tus ganas de regalarles una vida mejor. Y ya se sabe que para evolucionar hay que invertir. Que para recoger los frutos primero hay que plantar.

Y invertiste 180.000 euros en una vivienda de 50 metros cuadrados en el mejor barrio de tu ciudad que has alquilado a una pareja.

Sí, sí. Claro, claro.

Y tu esposa mientras tanto insistiendo que vosotros necesitáis un piso más grande. 
Y que está harta de vivir de alquiler.

Y ahora que vivís con el miedo de si os suben (o no) un 7% el alquiler porque el IPC anda disparado.
Que si la invasión a Ukrania de las narices.
Y tú que te cabreas con el propietario porque resulta que te envía un email en el que te perdona la vida y te dice que sólo te sube un 6% porque sois unos fantásticos inquilinos.

Y tú con el “qué se ha creído el chavalete ese”.
“¡Qué eso no es ético!”.
“Que una cosa es la ley y la otra es ser un poco cabroncete”. 
“Que ya verás cómo nos vayamos y encuentre a otros peores que nosotros”.

Y sacas la calculadora y te das cuenta que cambiar de vivienda no es la solución. Qué solo el traslado se te come todo lo ganado el primer año.
Y sigues de mala leche. Y te cuesta concentrarte en el trabajo.

Y pasan los días. Y tú esposa diciéndote que pagáis más de alquiler que lo que pagaríais por una hipoteca a 25 años en un piso mucho mejor (y que sería vuestro).
Que ahora el Euríbor sigue en negativo. Y que eso ocurrirá durante poco tiempo.
Que se lo ha dicho su amiga Roser.
Que Roser sabe mucho de esto que estudió en aquella escuela tan cara. Y allí, saben mucho de todos estos temas de la economía.

Y luego, al comprobar tu indiferencia, va y te dice que podríais comprar una nueva vivienda para que tus hijos vivan mejor que “lo que lo hemos hecho nosotros” por menos de lo que te gastas en salir de juerga con tus amigos todos los meses.

Y respiras.
Y por dentro piensas que “nosotros no hemos vivido tan mal”.

Pero callas.

Y dices que lo pensarás.
Y por dentro estás incómodo.
Y triste.
Sí. Estás triste.
Sin tener motivos reales.
Pero lo estás.
Y estar triste te molesta mucho.

Y tú, claro, al día siguiente, vas al banco y el banquero te repite (otra vez) que ya has gastado toda tu deuda disponible con vuestro salario actual (en el piso que compraste para alquilar).

Y el banquero te felicita.
Te dice que lo has hecho muy bien.
Que la mayoría no hace eso.
Que tú eres diferente.
Que tu serás un triunfador.
Y tu sigues triste.
Y vuelves a casa con un ramo de flores en la mano.
Para que Isabel no se enfade.

Y terminas la noche en el sofá.
Pero Isabel te quiere y en 2 semanas se le habrá pasado (o no).
Y tú sigues triste.
Y piensas que mierda de sofá compraste.
Y también piensas que si eso es la República Independiente de tu casa quizás prefieres la Monarquía.
Y mientras piensas y observas las grietas del techo te das cuenta de una realidad irrefutable…… que sigues triste.
Y recuerdas las palabras del banquero: “Qué tu serás un triunfador…”

Y llegas a la conclusión que tú no quieres ser un triunfador.
Lo único que quieres es que Isabel esté contenta.
Y te duermes acurrucado mientras escuchas el sonido de la nevera.

Al igual que nuestra capacidad de trabajar muy concentrados durante un día tiene un límite de tiempo (dicen los expertos que no más de 3 o 4 horas para un adulto “entrenado” de mediana edad) también tiene un límite tu capacidad de endeudamiento.

Úsala sabiamente. Recuerda que ese límite viene dado por tus ingresos recurrentes.

Si primero compras una vivienda para alquilar y después una vivienda para vivir tendrás más límite que si lo haces al revés.
¿El motivo? Que los ingresos del alquiler te contarán (aunque con un peso menor que tu nómina) para hacer crecer ese límite.

Pero en todo caso, debes saber, que el límite existe (tus créditos mensuales no pueden superar un tercio de tus ingresos mensuales).

¿Qué puedes hacer para ampliar tu capacidad de endeudarte sanamente?

  • Lo primero es obviamente eliminar créditos caros (especialmente los créditos de consumo de corto plazo).
  • Haz inversiones rentables que tengan un flujo de caja importante. 
  • Invierte junto a tu pareja (más ingresos, más capacidad de pedir deuda).
  • Negocia fuerte con el banco (como cuando exprimes un limón extrae la última gota al negociar).

Pero sobretodo, antes de invertir, ten claro que hay cosas que no hay dinero en el mundo que nunca pueda compensar.

Habla con tu pareja. Habla con “tu Isabel”.
Y actua como un equipo.
Todo será más fácil.
Mucho más divertido.
Y a la larga…mucho más rentable.

Aprendizaje #2 – “Ten muy claras tus prioridades vitales como familia antes de gastarte toda tu capacidad de endeudamiento.”

¿Explicando el plan a tu Isabel? Foto: Unsplash

Historia #3 – Un excelente en Tecnología (y sólo el gol de Benzema te amarga el día)

En tecnología de primero de BUP siempre sacabas muy buenas notas.

Cuando tenías que hacer marquetería y montar la Torre Eiffel con pequeños trozos de madera te salías. Te salías tanto que todas tus fans te pedían que les hicieras el trabajo por ellas.

Si es que……eres un manitas.
Claro.
Además, has visto unos vídeos de YouTube brutales...

Poner 4 maderas de plástico en el suelo. Er (con “r) parqué mola mucho… Montar la cocinita. Un poco más grande que la que compraste a tu hija cuando cumplió 3 años. Pero no mucho más.

Lo de los lavabos ya se te complica un poco más pero ahí tienes contactos. Que tú siempre has estado muy bien conectado.

Lo del “pladur” se monta en 2 días y medio y además es muy limpio.

Y qué me dices de tu capacidad de iluminar espacios.
Ahí tienes una habilidad especial. Ya les gustaría a la mitad de diseñadores de interiores dominar el arte que tienes de “crear espacios dentro de otros espacios”. 

Trabajas de oficinista porque pagan mejor. Pero en realidad, tu has nacido para ser un creador de conceptos. A la altura de Eiffel, Nouvel o el mejor de los españoles: el prestigioso Rafael Moneo.

Ná… (con acento en la a). Hoy en día, en la sociedad de Interné (con acento en la e), es muy fácil aprender lo que deseas.

Hay más recursos que nunca. Es cuestión de foco.

Como siempre dice tu amigo Alberto, ese de Inversor Directivo que se cree más de lo que es pero lo disimula bien el chaval.
En fin.

Compras una birria de piso a reformar.

Pero tú siempre has sido muy “echao palante” (sin acentos porque se rompería el diptongo).
Y ahora ya lo tienes.
Ahí. Delante de tus narices.
Te lo miras. Con la escritura simple en la mano. El notario te ha entregado una copia simple. Ese sí que sabe (el notario).

Y miras el suelo. Y te dices que no está tan mal. Quizás lo del parquet no será necesario.
Y cierras la puerta.
Y la reforma la empezarás mañana. Que hoy juega el Madrid y esperas que pierda. Porque no sabes porque pero disfrutas más cuando tu gran rival pierde.

Y por la noche ves el partido. Y mientras los jugadores corren tú decides que los lavabos también están bien. Y que probablemente no hará falta cambiarlos.

Y Benzemá vuelve a marcar (por tercera vez).

Y apagas la tele.

Y ves que has manchado la copia simple de la escritura con vino tinto.
Y no quieres ir a dormir porque mañana toca reforma.
Y no sabes por dónde empezar.

Abres el móvil y te pones a buscar en Google a diferentes especialistas.

Y vas a dormir feliz.
Ves que hay muchos.
Todos te parecen buenísimos.
Con trabajos preciosos que orgullosos muestran en sus webs de pacotilla.

Y te duermes feliz ignorando las conversaciones que tendrás en pocos días con cada uno de ellos.
Ignoras las tarifas que van a proponerte.
Ignoras que la mayoría no te atenderán.
Ignoras que los buenos tienen lista de espera.
Ignoras todo aquello que va a ocurrirte.

Y sino fuera por Karim crees haber tenido un día perfecto.

Imaginar cómo transformas un espacio es relativamente sencillo.
Transformarlo es otro cantar. Foto: Unsplash

Las reformas siempre se alargan más de lo previsto y cuestan mucho más de lo que uno cree.
Es tan cierto como que existe la ley de la gravedad. ¿Y entonces cuál es la solución? 
Planifica ese aumento de coste y de tiempo en tu hoja de cálculo desde el primer día y así gestionarás mejor tu frustración.

El margen de seguridad al invertir siempre acaba convirtiéndose en una bendición.

Obviamente si no eres un experto en reformar, elige bien la empresa de reformas y déjate de chorradas. Ese es tu verdadero trabajo. Y te aviso que elegir una buena empresa de reformas es un trabajo (bien) complejo.

Aprendizaje #3 – “La reforma de una vivienda puede convertirse en un infierno en tiempo y dinero (planifícalo de antemano).”

La única solución que existe para gestionar nuestro enfermizo optimismo

Querer reformar por uno mismo sin apenas saber por dónde empezar, invertir sin alinearte antes con tu pareja o comprar una vivienda en una zona en la que apenas hay demanda de alquiler.

3 historias de ficción que lamentablemente son muy reales y ocurren constantemente. Errores en muchas ocasiones provocados por un exceso de optimismo.

El optimismo puede hacer mucho daño si permitimos que se adueñe de forma perenne en nuestra vida y nuestra toma de decisiones.

Cuando Rafa Nadal remonta uno de sus partidos de forma épica siempre afirma en sus declaraciones post-partido que no ha sido una cuestión de fe u optimismo. De hecho, dice que lo más normal hubiera sido perder el partido. Siempre afirma que lo único que pensaba cuando estaba a punto de perder era en ganar el siguiente punto y alargar “la previsible derrota” el mayor tiempo posible.

Por ello, la solución a un optimismo enfermizo nunca es un pesimismo deprimente o un realismo paralizador.

No.

La única solución a un optimismo enfermizo, como el amigo Rafa demuestra, es la perseverancia y el aprendizaje diario.

Que esas ganas de aprender muevan tu cuerpo y tu mente cada día y te ayuden a gestionar mejor tu enfermizo optimismo.

Ah…

… y un fuerte ¡Viva! para Joaquín el idealista, otro ¡Viva! para Isabel y su República Independiente y un último desgarrador ¡Viva! también para el fabuloso estudiante de tecnología al que Benzema le amargó un fin de semana.


Foto que encabeza el post: Un inversor visitando su pesadilla (unsplash)


¿Te parece interesante que en algunos futuras entradas cree nuevas historias que puedan ayudar a la comunidad a aprender e interiorizar conceptos?. Si es así (o por el contrario no lo acabas de ver), ¿me lo cuentas en los comentarios?

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Hace pocas semanas he actualizado 2 de mis libros tanto en contenido como en continente. Obviamente son libros llenos de historias formativas. Descárgalos a través de los siguientes enlaces:

12 comentario en “3 historias inmobiliarias que acaban en pesadilla (y que debes evitar)

  1. No se si te ayuda. Mi feedback: te has pasado con el storytelling y el copywriting. No he podido terminar de leerlo.

    Saludos

    1. Gracias Sergio por tu feedback!

      Por supuesto que ayuda. Todo feedback siempre es un regalo.

      Siento que en tu caso no te haya aportado. Espero que el próximo artículo lo disfrutes más!

      ¡Saludos!

  2. Muchas gracias Alberto por otro post revelador e inspirador. Se palpa el cariño y esfuerzo que pones en cada publicación, y me uno en los agradecimientos de todos tus lectores.
    Ya aprovecho para hacerte una consulta, vivo en Madrid y en algunas de zonas industriales se están poniendo muy de moda los lofts o estudios, que no cuentan con la licencia de primera ocupación, pero sí que disponen de las condiciones de habitabilidad requeridas (baño cerrado, cocina, extracción de humos, etc.)
    Quería consultarte si en estos casos, ¿se puede hacer un contrato de alquiler por uso de vivienda o habría que hacerlo como alquiler de local comercial para uso como vivienda?
    En este tipo de viviendas, ¿sabes si se pueden aplicar sanciones a los propietarios por no tener la cédula de habitabilidad?
    A la hora de hacer la declaración de la renta, ¿se aplicarían las mismas deducciones en el IRPF que para un piso normal con cédula de habitabilidad?
    Te agradecería tu opinión a este respecto, para no añadir otra triste historia a las que hoy nos has traído.
    Gracias por todo

    1. Hola Alberto,

      Gracias por tu mensaje.
      Lo he consultado directamente con un asesor (Miguel Arribas, un crack) que colabora con nosotros en mi programa Patrimonio Inmobiliario. Te paso directamente su respuesta:


      “Los problemas serios de este tipo de alquileres no son tanto con Hacienda como con otras administraciones como el ayuntamiento o la comunidad autónoma, ya que estás alquilando para vivir un inmueble que no tiene la documentación en regla para ello, por tanto, ante una denuncia de un inquilino rebotado o un vecino podría haber sanciones.
      A Hacienda con tal de declarar correctamente los ingresos, no pone más problemas.
      Incluso con algún cliente aplicamos reducción 60% en inmuebles con referencia catastral de local. Obviamente, es una revisión asegurada, ya que la AEAT coge base de datos de catastro y te envía un requerimiento para que le acredites por qué declaras un contrato de vivienda habitual sobre un inmueble con referencia catastral de local comercial.
      En años anteriores no nos han puesto pegas, hemos aportado contratos y nos han aceptado la reducción sin problemas pero también explico siempre que conlleva el riesgo de que un año te contesten negativamente y no lo puedas rebatir legalmente ya que verdaderamente estás alquilando como vivienda algo que no lo es.”

      ¡Espero te ayude Alberto!
      ¡Saludos!

  3. Muchas gracias por compartir tus conocimientos a través de historias. Me encanta.
    Siempre me guardo un rato tranquilo para leerte. Se que merecera la pena cuando anuncias un nuevo post.
    Esperando ya el próximo.

    1. Gracias David por tu comentario.
      Me alegra saber que te aporto un rato de “deep reading”.

      Saludos y nos vemos en el próximo post! 😉

  4. Buenas noches Alberto,

    Mi nombre es Daniel y soy un amante del mundo inmobiliario. Llevo desde hace mil leyendo tu blog y me parece realmente una pasada.

    Enhorabuena por todos los éxitos que estás cosechando fruto de todo el trabajo que hay detrás.

    Realmente me parece que tienes mucho sentido común, analizando todos los puntos antes de lanzarte a una inversión, con un método y agradezco que tengas la generosidad de compartirlo con los demás.

    Seguro que recibes miles de correos electrónicos, pero quisiera hacerte un par de preguntas desde el anonimato si pudiera ser:

    Referente al post sobre que 3 pisos tienen “nombre”, haciendo referencia a que están pensados para el día de mañana tus hijos. En casa tenemos la “estrategia” que nuestros padres nos hacen un préstamo para la entrada del piso y luego tenemos la hipoteca con el banco, así podemos comprar un piso para vivir, nos ahorramos el alquiler y empezamos a “invertir” incluso de forma “inconsciente” o indirecta. ¿Tú cómo lo ves?
    Referente al número de pisos que tienes, ¿no interesaría a nivel fiscal gestionarlos a través de una SL? Seguro que lo has hablado con varios gestores. Todo y la bonificación del 60%, no sé si a través de dividendos o reinversión en sociedad (reservas) puede ser más eficaz.
    Referente al número de pisos que tienes, ¿no sería interesante adquirir directamente un edificio? Facilita la gestión del inmueble, permite eficiencia fiscal en cuanto a obras, mantenimiento, tributación de coeficientes, etc.
    No sé si teniendo tantos inmuebles vas a tener que contratar un administrador de fincas, o si las gestionas tú a nivel personal (por el momento sí).
    Por otra parte, quisiera saber qué piensas sobre el mercado hotelero como inversión. Parece una especie de mix entre local y actividad económica. Un hostel parece que hay que estar más encima, además de un público menos “maduro” en cuanto que suele ser jóvenes “mochileros”, mientras que un hotel 8-12 habitaciones se puede adquirir por un precio “asumible” (100k por habitación aproximadamente) y una gestión más fácil.

    Por último, en cuando a segunda residencia, siempre habías hablado a estar en contra, luego cambiaste a estar a favor “cogido un poco con pinzas”. La opción de adquirir un hotel rural en la zona y destinar una parte a ser como segunda residencia para 1 adquirir un activo, 2 sacarle un rendimiento, 3 disfrutar de una segunda residencia y por último, a nivel fiscal poder optimizarla. ¿Cómo lo verías?

    1. Gracias Daniel

      Aquí va mi respuesta a tus preguntas (las copio para que puedas seguirlas).

      En casa tenemos la “estrategia” que nuestros padres nos hacen un préstamo para la entrada del piso y luego tenemos la hipoteca con el banco, así podemos comprar un piso para vivir, nos ahorramos el alquiler y empezamos a “invertir” incluso de forma “inconsciente” o indirecta. ¿Tú cómo lo ves?

      Me parece una forma de ayudar muy válida por supuesto. Y bastante común la verdad.

      Referente al número de pisos que tienes, ¿no interesaría a nivel fiscal gestionarlos a través de una SL?
      ç

      Es una pregunta común donde hay bastantes mitos. Es difícil que te salga a cuenta si no tienes muchas (pero que muchas) viviendas.

      Léete este post y verás como te queda mucho más claro:
      https://www.rankia.com/blog/fiscalidad-inmobiliaria/4996204-regimen-especial-empresas-arrendadoras-viviendas-reav-mito-realidad

      Referente al número de pisos que tienes, ¿no sería interesante adquirir directamente un edificio? Facilita la gestión del inmueble, permite eficiencia fiscal en cuanto a obras, mantenimiento, tributación de coeficientes, etc.

      Sí pero no he encontrado la oportunidad adecuada todavía. Además se incrementa el riesgo de la inversión (y también la rentabilidad obviamente si sale bien).


      Por otra parte, quisiera saber qué piensas sobre el mercado hotelero como inversión. Parece una especie de mix entre local y actividad económica. Un hostel parece que hay que estar más encima, además de un público menos “maduro” en cuanto que suele ser jóvenes “mochileros”, mientras que un hotel 8-12 habitaciones se puede adquirir por un precio “asumible” (100k por habitación aproximadamente) y una gestión más fácil.

      El negocio hotelero si hay que gestionarlo es otro negocio. Por ello, muchos inversores inmobiliarios compran hoteles y los dan a gestionar a especialistas. Se olvidan de la gestión y obviamente sacan una buena rentabilidad.

      Por último, en cuando a segunda residencia, siempre habías hablado a estar en contra, luego cambiaste a estar a favor “cogido un poco con pinzas”. La opción de adquirir un hotel rural en la zona y destinar una parte a ser como segunda residencia para 1 adquirir un activo, 2 sacarle un rendimiento, 3 disfrutar de una segunda residencia y por último, a nivel fiscal poder optimizarla. ¿Cómo lo verías?

      Como siempre hay que ver los números. Pero por supuesto que puede ser una opción válida. Aunque ojo con lo que significa tener un hotel rural. Todo parece idílico pero gestionar empleados no es nada fácil. Pero ahí está la magia.

      ¡Saludos y espero que te ayuden mis respuestas!

  5. Hola Alberto,

    Muchas gracias por toda la información de valor que aportas en el blog.

    Te pongo mi caso por si puedes darme tu opinión y que sirva también a la comunidad que esté a punto de introducirse en el mundillo del inmobiliario.

    Hace un mes compré mi primer piso con el objetivo de reformar y alquilar rápido. El precio de compra fue de 125.000 en un barrio fuera de la M30 pero muy cerca de ella. Mi idea era hacerle un lavado de cara al menor coste posible (vi el piso con un reformista y me fie de su opinión diciendo que por 5.000 euros podría dejarlo para alquiler. Como novato, primero error. Ahora con el piso en propiedad y pidiendo presupuestos para la reforma… tendré que cambiar la electricidad, baño completo etc Vamos que con materiales y demás mínimo se me va a ir a 15.000 + electrodomésticos de cocina.

    Debido a la cercanía del barrio a la M30, y que viendo idealista creo que después de reormarlo, debería ser capaz de aquilarlo por 750 mínimo, qué te parece la inversión? En mi modelo financiero los números cuadran pero quizás tu tienes otro punto de vista.

    Muchas gracias!

    1. Gracias por compartir Víctor,

      Es una buena operación.
      Tienes un buen cash flow y un buen margen de seguridad.
      Lo importante es que asegures buenos inquilinos que roten poco.
      Si es así los números hacen todo el sentido.

      Claro que hay operaciones más rentables. Pero también más riesgosas.
      ¡Así que enhorabuena!

      ¡Saludos!

  6. Buenas tardes:
    Estoy solicitando la información fisca al banco en el que tengo la cuenta de valores, Singular Bank, y el inicio del plazo de declaración de la renta comienza mañana día 6 de abril y me dicen de Singular Bank que no tienen la información fiscal y no saben cuando la tendrán disponible.
    Estoy muy descontento como cliente con el Singular Bank, cada vez tratan peor al cliente, No lo recomiendo para nada.
    Un saludo.

    1. Manuel,
      gracias por tu comentario.
      No conozco Singular Bank. No soy su cliente. Pero esto que comentas creo que también es habitual en otros bancos. Imagino que pronto tendrán esa información que pides. Al final es una obligación fiscal por su parte entregarte tus datos fiscales.

      ¡Saludos!

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