Mis 3 vidas: (1) la de inversor, (2) la de directivo y (3) la que de verdad importa

Todos tenemos distintas vidas en las que jugamos distintos roles.
En este artículo te cuento algunos detalles que desconoces de mi día a día y sobre todo te hablo de la vida «que de verdad importa».

Vida #1:  Mi vida cuando «voy de directivo»

Una de las ventajas de ser directivo es que en general la agenda la controlo yo. Cuando más arriba estás en el escalafón corporativo más «libertad» tienes.

La gente, en mi opinión, se confunde y cree que no tener un horario predefinido es ser libre.

¿Quién es más libre un emprendedor que define su horario como quiere pero que trabaja 60 horas a la semana y no puede desconectar nunca o un directivo que trabaja 45 horas con un, a priori, horario «predefinido» pero que se ha ganado la libertad de poder ir a ver la obra de teatro de su hijo un martes a las 11h de la mañana?

Ojo con los tópicos. No confundas libertad con libertinaje.

Trabajar intensamente es necesario siempre para hacer «cosas relevantes» en prácticamente cualquier aspecto vital. Seas artista, ejecutivo, deportista de élite o emprendedor (incluso los que se auto-nombran nómadas digitales). Todas estas profesiones requieren de alta intensidad. 

Y por ello muchas de las personas que logran el éxito son «yonquis de la alta intensidad».

Y ser un yonqui de la alta intensidad sea en el campo que sea tiene su peligro. Con la salud mental es mejor no hacer demasiados experimentos.

De todas formas, volviendo a mi profesión, creo que es relevante darse cuenta que a mayor responsabilidad en una organización empresarial también acostumbra a haber mayor libertad.

Al fin y al cabo, un directivo tiene 3 grandes objetivos:

  1. Generar resultados.
  2. Actuar pensando en el futuro.
  3. Inspirar para conseguir reunir un gran equipo a su alrededor.

Para conseguir tener éxito en los 3 puntos anteriores, normalmente se necesita actuar también en 3 grandes frentes:

  1. Asegurarse que dispones de las personas correctas en el sitio correcto.
  2. Mantener muy claras las prioridades de los equipos que lideras.
  3. Crear una fuerte y sana cultura al mismo tiempo que logras mantener el ADN de la compañía.

Y la pregunta que ahora puedes hacerte, ¿para intentar lograr todo lo anterior cuánto tiempo se debe trabajar?

En mi caso, trabajo de media unas 45 horas por semana .

Pero como te decía anteriormente con libertad de agenda el 80% de mis días laborales.

En general me gusta mi día a día. Me paso el día rodeado de gente. 
Las reuniones me llenan de energía porque me considero un ser eminentemente social.

Pero es verdad que hay que reconocer que muchos días acabo agotado. Al César lo que es del César.

Cada semana acostumbro a tener un par de comidas con clientes o partners de negocio.
Cada dos semanas viajo también un par de días.
Hago entre uno y dos días de tele-trabajo a la semana.

A las 18h30, la mayor parte de mis días he acabado de trabajar.

Trabajo quizá un poco más que la mayoría. Pero a cambio, tengo mucha libertad, responsabilidad y evidentemente buenos ingresos.

Mi trabajo es intenso, sometido a una alta presión y sé que no es para toda la vida.
Pero lo disfruto e intento organizarme para «ser feliz» mientras lo ejerzo.

Gracias a las oportunidades que mi trabajo como directivo me ha dado hablo 5 idiomas con fluidez y con mi familia hemos vivido en 4 países distintos.
Claramente, la ecuación esfuerzo/recompensa hasta el momento ha sido positiva.

El día que no lo sea pues a otra cosa mariposa.

La vida son (siempre) etapas. Y es importante saber abrirlas y sobre todo aprender a cerrarlas.

Otro aspecto muy instructivo es que mi trabajo me permite conocer a gente de mucho nivel. Tengo reuniones frecuentes con bastantes deca-millonarios, con algunos cien-millonarios e incluso de vez en cuando con algún billonario. Y entre ese club de gente pues como puedes imaginarte se encuentra gente extraordinaria, gente ambiciosa, gente normal y gente llena de defectos también… por supuesto.

Escojo mis equipos y para los que nos gusta aprender poder reunirte con quién tu quieres (al tener una posición relevante) dentro de tu sector es una fiesta para los sentidos...

La vida es un continuo juego de claro-oscuros y eso hay que entenderlo. Todo tiene un coste.
Hay partes positivas y negativas en todas (ninguna se escapa) las profesiones, el ying y el yang…
Hoy en día muchos solo quieren quedarse con la parte positiva…

Eso es hacer trampas.

Todo va junto.

Si juegas a futbol te dan patadas.
Si te quieres pasar el Elden Ring te esperan más de 100 horas a invertir.

Todo tiene un coste.
La pregunta a hacerse siempre es si vale la pena o no pagarlo.

En mi vida de directivo el coste más grande que pago en mi opinión es el cansancio mental. Algunos días de la semana me cuesta dormir debido a la dificulta de desconectar. Cuando trabajas a muchas revoluciones es complejo desenchufarse.

No hay ningún trabajo perfecto.
Lo dicho. 

La vida es un continuo juego de claro-oscuros.
También en el trabajo por supuesto.

Vida #2: Mi vida cuando «voy de inversor»

Tengo un enfoque muy estoico con mis inversiones. A estas alturas de la película si llevas un tiempo siguiéndome lo sabes de sobras.

Desde hace 23 años que empecé a invertir he seguido siempre el mismo criterio:
Mis inversiones deben ser «inversiones» y no un trabajo adicional (es importante leer dos veces la frase para entenderla bien).

Por eso siempre o bien busco inversiones 100% pasivas y automatizables (renta variable) o inversiones inmobiliarias que externalizo en buena medida para convertirlas en semi-pasivas. Huyo de inversiones que me generan un exceso de trabajo (flips, alquiler de habitaciones…) porque de «trabajo ya tengo suficiente»:

Invirtiendo en renta variable

En la renta variable tengo todo mi patrimonio en fondos índices.

En Indexa Capital tengo algunos fondos y mis planes de pensiones también. Indexa o Finizens son robo-advisors sencillos que funcionan muy bien.

En Renta 4 tenemos actualmente la mayor parte de mi patrimonio en RV a través de fondos indexados al mundo Amundi.

Cada mes están todas las transferencias automatizadas y no hago absolutamente nada.
Cada 6 meses actualizo mi hoja de seguimiento de mi patrimonio y listo.

La imagen «principalmente verde» del cuadro de debajo es el súmmum de la eudaimonía económica y el germen de grandes problemas futuros para muchos (cuando el cuadro sea «principalmente rojo» en algún momento del futuro muchos perderán mucho dinero – como siempre).

Estos cuadros de rentabilidad son muy bonitos… pero tarde o temprano se tiñen de rojo y ahí es donde se diferencia a los inversores de «los turistas de la bolsa» (imitando al bueno de Alejandro Estebaranz)

Rentabilidad de casi dos digitos sin hacer nada durante casi una década.

De todas formas no te engañes.
Llegarán lustros muy complejos.
Periodos largos con rentabilidades negativas.

Y ahí estará la clave.
Vencer a nuestra «humanidad» y no cambiar el método.
En 20 años te contaré si logré «dejar de ser humano» en estos periodos «volátiles» y de grandes pérdidas que siempre llegan tarde o temprano. Saberse la teoría es necesario pero no suficiente.
No te engañes.

Invirtiendo en inmuebles:

Mis inversiones en inmuebles las gestiono con la ayuda de Agustín, mi API de confianza.
Él sabe mis manías especialmente con la calidad de los inquilinos. 
Mi negocio inmobiliario es un buen negocio para él y obviamente para mí también lo es.

Acabo de amortizar toda mi deuda asociada a hipotecas de tipo variable (pagaba hasta el 5,15% con las subidas recientes en algunos casos) y ahora todo el apalancamiento que tenemos es inferior al 2% de tipo de interés (y a tipo fijo).

Esta hipoteca de casi 250.000 euros a 30 años que utilicé para comprar varias viviendas la hemos amortizado 24 años antes debido a los altos tipos de interés. Ahora pagamos 18 céntimos al mes por este crédito. 😉

Esta estrategia que uso siempre antes de invertir en inmuebles para decidir sobre si me hipoteco con tipo de interés fijo o variable la conté hace unos años en este artículo.

La liquidez que me sobra la invierto en varios depósitos bancarios que me dan entre el 2,5% y 3% (Wizink, My Investor)… Mientras los tipos sigan así no tiene sentido que amortice más. Sería perder dinero pues mi deuda es más barata que el tipo de interés que consigo en depósitos.

El negocio inmobiliario me sigue aportando un muy buen flujo de caja anual (ahora aún mayor después de amortizar toda mi deuda a tipo variable).

Sigo con mi diversificación preferida de asset allocation y uso el modelo PANID (del que te hablé hace un tiempo)

Pagando impuestos que es gerundio

Ahora toca temporada de impuestos de renta y patrimonio y trabajo con un par de asesores fiscales que me ayudan al respecto.

Algo de trabajo siempre hay para enviarles la documentación. Por eso es tan importante ser ordenado con toda la documentación.

Tengo el privilegio de pagar cada año más impuestos… y veo que claramente vamos a pagar más impuestos en el futuro… 

El estado debería adelgazar pero no saben hacerlo. Es antinatural para ellos. 
Lo del nuevo impuesto de solidaridad intergeneracional es una broma de mal gusto…

C’est la vie…

Cuando ves la pirámide de edad te das cuenta que los privilegios de los baby boomers se irán acabando porque no se pueden pagar. De momento los «jóvenes o no tan jóvenes» a pagar…
Espero que no les dejemos una situación aún peor a nuestros hijos…

Mi vida como inversor siempre la planteo como un amplificador de nuestra abundantia.

Por eso no alquilo inmuebles por habitaciones, no hago flips y no busco la mega rentabilidad… mis horas valen demasiado como para buscar ganar unos puntos adicionales de rentabilidad.

Pero es importante que cada uno sepa leer su situación porque obviamente tu situación y la mía pueden parecerse tanto como un huevo y una castaña.

Cada año la gravedad actúa y nuestro patrimonio inmobiliario aumenta semi-pasivamente.

Y esa es la fórmula que me gusta. Esa es la mía.
Mis actividades como inversor y como directivo son la base de todo el contenido de Inversor Directivo.

De todas formas, como siempre digo, ejercer como directivo e invertir es lo más importante de todo aquello que no importa demasiado.

Ganar dinero es un medio.

Mi vida es mucho más rica que mi trabajo o mis inversiones.

Soy, primero y antes de todo, Alberto.

Me gusta leer, me gusta escribir, me gusta estar en familia, me gusta reírme con una copa de vino blanco, jugar un par de horas a la semana a videojuegos con mis hijos (ahora estamos con Hollow Knight – ¡qué maravilla!) e intentar ayudar a la gente.

Eso es lo que para mí vale.

Las otras vidas son necesarias, son complementarias, forman parte de mí y me ayudan a enriquecer «la VIDA en mayúsculas»: la real, la que importa, la que da realmente sentido a todo.

Vida #3: La VIDA que realmente importa

Mi vida como «marido y padre de familia numerosa»: 

Cada día desayuno con mis hijos. Y 2 o 3 días a la semana los llevo al cole andando.
Los fines de semana lo hacemos todo juntos.

Hemos encontrado un buen equilibrio.
Tengo algunos amigos con los que paso tiempo en familia también. Pero son pocos y mi prioridad desde que tengo hijos es mi familia.

En la vida hay que elegir. Y en la vida hay etapas.

Los hijos crecen muy rápido. 
Niños pequeños, problemas pequeños…
Niños mayores, problemas mayores…

En mi opinión, los niños te necesitan mucho más con quince años que con quince meses…
Con quince meses hay una necesidad física, con quince años mental y emocional…

Me gusta que mi familia sea mi prioridad. No es un esfuerzo para mí. Es algo natural.

Todo lo otro va después.

La vida en familia para mí es la vida que realmente importa.
Y conviene nunca olvidarlo.

Y para ello, necesito también cuidar de mí y mantenerme en forma.

Mi vida cuando «voy de deportista»

De media hago unos 15.000 pasos al día.
Vivo en una gran ciudad. Voy andando y en bici siempre que puedo al trabajo o a las reuniones con clientes. No cojo ascensores. No me gustan.

Hago reuniones de pie y hago también walkings meetings.

Soy impaciente y nervioso por naturaleza.
Me muevo mucho durante todo el día.

2 días a la semana hago crossfit. O al mediodía antes de comer o justo antes de empezar a trabajar.

Otros 2 días hago una sesión de fuerza/HIIT en mi casa de 20′. Para estas cortas sesiones, me pongo vídeos en YouTube porque me hacen trabajar más que si voy a mi aire. Si se une mi mujer nos reímos bastante porque ella está más fuerte que yo.

Un día con deporte de alta intensidad es un día ganado porque las hormonas están de fiesta.

Y me ayuda a vivir con intensidad y más fortaleza mental ese día.

Mi vida cuando «voy de escritor»:

Cada día me despierto de forma natural después de haber dormido unas 7 horas.

Esto me da unos 75′ cada día (a excepción de si toca ir al gimnasio) para mí durante las mañanas.
15′ en leer La Vanguardia y despertarme y el resto del tiempo (60′) a escribir.

Te aseguro que si escribes casi una hora al día (7 horas a la semana) puedes publicar un libro al año.

A las 6 de la mañana, mi cerebro está dormido y se va despertando poco a poco.
Empezar el día después de escribir algo relevante me ayuda a empezar con buen ánimo mi jornada laboral.

Para ser productivo al escribir, en mi caso, la clave es saber a lo que vas a dedicar tu escritura ya desde el día anterior.

En mi caso tengo 3 actividades de escritura principales para Inversor Directivo:

  • Escribir libros (uno al año durante los últimos 3 años)
  • Escribir artículos (uno cada dos semanas)
  • Escribir newsletters (una cada dos semanas)

Como te decía, para mí, la clave es antes de empezar saber acerca de lo que vas a escribir.

Sino pierdo el tiempo.

Mi mente se concentra (y des-concentra también) muy rápidamente.

Es curioso como,  en ocasiones, mi mejor escritura se produce en tiempos muertos de 15 minutos: en un aeropuerto, en el tren, esperando en un restaurante…

Quién quiere escribir de verdad, acaba siempre encontrando el momento.
Porque quien quiere escribir de verdad, necesita escribir.

Las palabras son el oxígeno que corre por las arterias de nuestros sueños.

La suma de las 3 vidas

Vivir es un juego que vale la pena jugar a pesar de las derrotas de ciertos momentos.

A pesar de la imperfección de la vida misma.

A pesar de esos claro-oscuros de los que te he hablado.

A pesar de las renuncias necesarias y dolorosas.

A pesar de los errores que todos cometemos.

A pesar de las contradicciones que cada día tenemos que afrontar.

A pesar de los sin-sentidos.

A pesar de la nimiedad de nuestra existencia.

Mi vida es la suma de todo.

A veces «voy de directivo».

A veces «voy de inversor».

A veces «voy de escritor».

Pero no importa demasiado el rol que juego en cada momento porque hay algo que siempre intento mantener en mi vida.

Vaya de lo que vaya…

Lleve el traje que lleve…

Hay algo que intento que nunca cambie.

Siempre «intento ir de Alberto»

… Y ahí, amigo mío, nadie me gana.

¡Te deseo una feliz vida en la que tus contradicciones y claro-oscuros no logren eliminar las ilusiones de tu niño interior!


Foto que encabeza el artículo: Mis 3 vidas (Unsplash)


¿Y en tu caso, cuántas vidas crees que hay dentro de ti? ¿También crees que vives momentos llenos de contradicción? ¿Lo compartes con todos nosotros en los comentarios?

21 comentarios en «Mis 3 vidas: (1) la de inversor, (2) la de directivo y (3) la que de verdad importa»

  1. Alberto, que perfil de Indexa tienes. En mi casi tengo 9 y me sale mas abajo este año. Así como en Abril, entiendo que toca el principio estoico de aguantar. Imagino que las aportaciones son los que «cambian» el %.

    Solo darte las gracias por tu contenido. ¿ en que paises viviste?

    Gracias!

    1. España, Francia, Brasil y México 😉
      Tengo perfil 10 de Indexa.

      La paciencia es la madre de la ciencia 🙂

      Saludos!

      1. Jo, yo estuve un par de veces a punto de ir a Mexico.

        En mi caso.. aunque soy del sur muchos años en Barcelona. Antes Viena y ahora Atenas.

        Un abrazo y mil gracias!

  2. Muchas gracias Alberto, por compartir «tus vidas» y sobre todo por hacernos reflexionar sobre las nuestras.
    En mi caso también hay 3 vidas, y coinciden mucho con las tuyas, quizá por eso te sigo 🤔.
    Dejé mi vida como directiva, porque las reuniones, los viajes de trabajo, los «problemas diarios» ya no me aportaban y sentía que perdía otras cosas…
    Así que hoy tengo una vida como inversora, como emprendedora, como madre y como viajera.
    En todas hay sus luces y sus sombras, todas pueden mejorar, pero hoy por hoy, todas me motivan a levantarme cada mañana y a plantearme nuevos retos, en definitiva, a estar y sentirme viva.
    Lo dicho, muchas gracias por tu artículo.

    1. Ana,
      gracias por compartir tu historia…

      «todas me motivan a levantarme cada mañana y a plantearme nuevos retos, en definitiva, a estar y sentirme viva.»

      ¡Precioso!

      Gracias.

  3. Podrías explicar cómo usas esas herramientas para calcular la rentabilidad ponderada por tiempo y por dinero?
    Te exportas los datos a una hoja excel y ahí trabajas, o es un programa concreto?

    GRacias

  4. Chapó Alberto! sería un gusto conocerte, hay que ser muy metódico para hacer todo eso. Yo voy en esa dirección aunque nuestras vidas son diferentes en varios aspectos procuro sobre todo llevar ese equilibrio que no siempre se puede. Me encanta leerte pq me da alas para seguir y ver qué no estoy solo, siempre hay momentos de bajón, ya sabes. El tema de escribir me encantaría pq estoy seguro que me aportaría muchísimo pero no sé de qué escribir y tampoco como proyectarlo en el papel. Gracias y Enhorabuena por lo que haces y como lo haces. Que todo siga igual de bien o mejor.

    1. Gracias Rubén por tu comentario.

      Algún día seguro que podrás conocerme un poco más adelante 😉

      Los momentos de bajón son necesarios para tener también momentos de subidón!
      Mucho ánimo!

      ¡Saludos!

  5. Me he visto representado en muchas de las cosas que comentas…Yo no considero que sea directivo, pero si empresario con varias empresas (abiertas 24 hrs y en diversas localizaciones y con personal contínuo), y muy motivado para el poco tiempo del que dispongo hacer inversiones inmobiliarias…(de fondos y demás inverisones bancarias me estoy poniendo las pilas ya poco a poco para diversificar.
    He vivido tb en 4 paises, y tb hablo 2 idiomas más aparte del castellano…Y desde luego que es un placer seguirte y leerte.
    Eres inspiración total…

  6. Guau Alberto me encanta leerte, eres súper inspirador.
    Gracias por dedicarnos tu tiempo, y aunque lo explicas muy fácil, es increíble como lo haces y lo que haces.

    Gracias

  7. Hola Alberto, muchas gracias por compartir, me ha gustado mucho el articulo y los detalles.
    Tengo dos preguntas, muy distintas entre ellas y un poco “off topic”:

    1) como tu, yo tmb tengo un trabajo bastante high pressure y una empresa muy demanding (me encanta): soy curioso de saber tu punto de vista sobre el “work from home”. Llevo un equipo de 30 pax y 3 direct reports (en 3 diferentes locations): osea zoom todo el dia.
    Trabajo normalmente 1 dia a la ofi y 4 desde casa (puedo elegir yo). Me estoy dando cuenta que el WFH por un lado me da mucha ventaja, por el otro, al final del dia me siento “vacio”. Como tu soy un ser social y estoy empezando a reconsiderar mi ritmo. Que opinas tu del trabajo de casa? En particular: que ventajas/desventajas vees como directivo?

    2) Tema Familia Y/O amigos

    Me case hace 2 semanas, mi mujer esta embarazada y soy basicamente el primero de mi grupos de amigos a casarse y construir familia. Estoy en aquella fase de “proiority shift” desde pareja/amigos a FAMILIA. Y me encanta. Pero por otro lado me cuesta y me siento un poco “guilty” con los amigos porque obviamente no le puedo dedicar el mismo tiempo de antes.
    Como has gestionado tu el tema amistades en tu vida?
    Disculpa el mensaje largo // muchas gracias de antemano!!!

    1. Hola Carlo,

      Te respondo:

      1) En mi caso me gusta el model híbrido de 1 o 2 días trabajo desde casa y los otros junto al equipo… la gente me da energía… las pantallas me la quitan… 😉

      2) Enhorabuena por el embarazo. 😉 El tema de las amistades lo llevo mal. Lo he limitado a mis amigos de verdad. Y además los veo poco… es lo que hay … la vida es una manta… si estiras por un lado, el otro queda corto…

      Abrazote señor!

  8. Buenas noches,
    Me gusta mucho como escribes y aprendo enormemente de personas como tú.
    Yo ahora estoy en ese momento de crecimiento – transición – transformación personal necesario para dar el paso hacia lo que quiero así que gracias por todas las enseñanzas que puedo extraer de lo que escribes.
    Por cierto, al hilo de lo que comentabas de cuentas remuneradas de my investor, etc. Quería recomendarte y a los que les pueda interesar que lean mi respuesta, que echaras un vistazo a Trade Republic (banco alemán) que ofrece actualmente un 4% y es de lo mejor que he encontrado en el mercado. ¡A seguir creciendo!
    Un saludo.

  9. Por curiosidad, ¿por qué no pagas los 31€ que quedan de hipoteca y la das por finalizada en vez de estar pagando 0.18€ durante X tiempo? ¿Por no escriturar o hay algún otro motivo?

    Gracias por compartir
    Saludos

    1. ¡Hola Sergio!

      Al amortizar hipoteca no he hecho la amortización total (sino la parcial dejándome 30 euros a deber) simplemente por tener el bien aún hipotecado…

      ¿Por qué? No por un tema de expropiación ya que al final un bien hipotecado siempre es más peligroso que un bien no hipotecado (el banco tiene un derecho) sino porque en el galimatías de las nuevas leyes de la vivienda quién nos dice que mañana no llegará un gobierno que defina diferentes condiciones para las viviendas que son inversiones hipotecadas vs las no hipotecadas….

      Todo esto es mucho suponer y muy probablemente nunca pasará pero por si acaso lo he hecho de esta manera…

      De todas formas no es un tema nada importante y probablemente en algunos años pagaré esos 30 euros y cerraré la hipoteca…

      ¡Saludos!

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