02/07/2020
amortizo la vivienda principal

¿Amortizo la hipoteca de mi vivienda habitual o uso ese dinero para invertir? Un enfoque humanista a la solución de este dilema

La disyuntiva entre amortizar parcial (o totalmente) la hipoteca de la vivienda habitual o aprovechar ese dinero para invertir es una pregunta muy repetida dentro de la comunidad.

Además de los números, que siempre deben hacerse, entender bien que son las finanzas conductuales, ahondar en nuestro auto-conocimiento, aplicar la filosofía estoica o usar la pirámide de Maslow como modelo mental te ayudarán a tomar una mejor decisión a esta pregunta que millones de hipotecados se hacen cada año.

Un seguidor del blog (llamado estoico – por cierto, que nombre tan bonito) hizo el siguiente comentario en un post donde hablaba (cómo no) de cómo el estoicismo puede ayudarnos en nuestras finanzas personales.

El comentario fue el siguiente:

Una pregunta de un seguidor muy repetida entre la comunidad de Inversor Directivo

Con los tipos de interés tan bajos que hay en la actualidad parece, a priori, sencillo que la rentabilidad de nuestras inversiones supere el coste de nuestro interés. Por lo tanto, la decisión basada sólo en números normalmente se inclinaría hacia el lado de la inversión.

Pero como en cualquier pregunta compleja no hay soluciones perfectas. Siempre existen los famosos “trade-offs“.

Primero te voy a dar la solución más racional en forma de cuadro-resumen que te pueda ayudar a tomar una mejor decisión.

Pero te aseguro que deberás seguir leyendo para entender la complejidad del asunto y tener una visión mucho más holística de la respuesta que mejor se adapta a tu situación.

¿Amortizar hipoteca o invertir? Un sencillo cuadro-resumen

A la izquierda razones para querer amortizar, a la derecha algunas potenciales consecuencias si decides invertir

Además te adjunto un enlace a una calculadora para que puedas hacer números y aclarar la parte más racional de la decisión.  Con esta calculadora podrás saber la rentabilidad que debes exigir a cualquier inversión para que sea más interesante invertir tu dinero en ella en vez de amortizar hipoteca.

Pero el cuadro-resumen de arriba es algo sencillo. Son solo una selección de argumentos racionales que te podría dar cualquier asesor de un banco en 3 minutos si cumple con su trabajo de una forma decente (cosa no tan habitual lamentablemente).

Esa es la fórmula universal.

Y lo que siempre vale es la fórmula individual. Es allá donde se aporta verdadero valor.

Y quiero pensar que algunas soluciones son mejores que otras en función de cada caso.

Así para desarrollar una buena respuesta que aporte valor a la mayor parte de la comunidad permitirme que empiece hablando de un concepto que me apasiona y crítico para entender cómo nos relacionamos cada uno de nosotros con nuestras finanzas:

¿Qué son las finanzas conductuales o el behavioral finance? La importancia de entender que nuestras finanzas son conductuales

En las inversiones se acostumbra a hablar mucho de números.

Y que duda cabe que es importante entender las rentabilidades pasadas de los activos para tratar de predecir lo mejor posible una cierta rentabilidad futura.

Pero la parte menos racional de las inversiones siempre es la que he creído que hace la diferencia entre un inversor promedio y un buen inversor.

Según wikipedia la economía conductual y las finanzas conductuales (también llamadas economía del comportamiento y finanzas del comportamiento) son campos cercanos que aplican la investigación científica en las tendencias cognitivas y emocionales humanas y sociales, para una mejor comprensión de la toma de decisiones económicas y del análisis de cómo afectan a los precios de mercado, a los beneficios, y a la asignación de recursos.

Los campos de estudio están principalmente referidos, con la racionalidad o con su ausencia, en lo que se refiere a los agentes económicos.

La última frase es maravillosamente compleja. Especialmente la parte que dice “con la racionalidad o su ausencia“.

Bienvenido al apasionante mundo de las finanzas conductuales.

Cada uno de nosotros reacciona de forma diferente a los acontecimientos que van marcando nuestras vidas. La vida es un sistema extremadamente complejo donde se acostumbra a confundir correlación con causalidad. Y el mundo de la inversión no es diferente obviamente.

Mientras que a unos les gusta invertir en pisos porque pueden tocar el resultado de sus esfuerzos a otros les apasiona invertir en acciones mientras observan con felicidad como el número que marca el precio de la acción es superior al del día que compraron (o con angustia en el caso que ese numerito sea inferior al del precio de compra).

Hay infinitas reacciones emocionales cuando uno invierte. Tantas como personas únicas e irrepetibles en este mundo.

Por ello, ¿amortizar o invertir?

Después de entender que nuestras decisiones no tienen porque ser racionales analicemos el lugar que ocupa nuestra hogar en nuestras necesidades. Y para entender nuestras necesidades usaremos de nuevo al igual que en los últimos posts un modelo mental sencillo pero extremadamente potente: la pirámide de Maslow.

El lugar que nuestro hogar ocupa en la pirámide de Maslow

Cuando uno analiza la pirámide de Maslow verá que en los niveles más bajos existen las necesidades fisiológicas y de seguridad.

Esas necesidades básicas van desde el respirar o dormir hasta el tener cierta salud o cierta seguridad.

Pirámide de Maslow - Qué es, definición y concepto | Economipedia

Y la verdad es que necesitamos un techo para descansar y podernos refugiar del clima o de la humanidad (que muchas veces agota).

Lo necesitamos ahora y lo necesitaremos hasta el fin de nuestros días.

Lo necesitaremos tanto si nos va bien económicamente como si las cosas nos van mal.

Lo necesitaremos tanto si caemos enfermos como si gozamos de una salud de hierro.

Lo necesitaremos tanto si tenemos hijos como si no los tenemos.

Lo necesitaremos tanto si somos ricos como si somos pobres.

Un lugar para dormir está en la parte baja de la pirámide.

En la parte más esencial.

Recuerda como funciona el modelo mental que propone Maslow:

A la auto-realización solo se accede cuando uno ya ha “superado” los niveles anteriores de la pirámide.

Y en nuestro caso la famosa pirámide nos ha ayudado mucho a tomar decisiones económicas importantes.

Bucear en mis propias experiencias siempre me ayuda a dotar “de realidad” y “emoción” a los posts.

Por ello, quiero discutir la decisión de amortizar o invertir desde la experiencia del conocimiento y desde mi individualidad. Como toda individualidad, única e irrepetible.

En nuestro caso tener la vivienda donde vivimos con mi esposa y nuestros 3 hijos pagada y libre de cargas nos regala una tranquilidad enorme.

Sé hacer cálculos. Pasé cuando era joven por una escuela de ingeniería donde nos machacaban a integrales dobles ;). Y algunos me dirán con razón que podría sacarle mucha más rentabilidad si viviera de alquiler e invirtiera ese dinero en viviendas mucho más rentables.

Como ya expliqué en el post como invertir en un piso por primera vez, las viviendas donde nos gusta vivir acostumbran a ser mucho menos rentables que las viviendas en las que inviertes para alquilar. Por eso, si hipotecara mi primera residencia y usara ese dinero para invertir en varios pisos más pequeños para alquilar estoy seguro que desde un punto de vista económico saldría mucho más fortalecido.

Lo sé.

Pero decido guiarme por mi intuición.

Y también me guió por los estoicos. Mi tranquilidad interna pesa mucho más que unos euros de más.

Tengo la opción de tener la vivienda pagada. Y la he usado.

¿Y sabes? Nunca me he arrepentido al amortizar nuestra vivienda habitual. Nunca.

Y no me machaco por pensar que podríamos haber ganado más.

Porque, por otro lado, sí me he arrepentido de algunas inversiones que hemos realizado en el pasado.

Marco Aurelio con su journaling en sus “Meditaciones” ya nos decía que la tranquilidad de nuestra mente era quizás de las mayores fortalezas que podemos tener.

Y por ello. Uso algo de nuestro dinero para aumentar nuestra tranquilidad.

Y estos pensamientos me bastan.

Y ,de nuevo, parafraseando al último de los grandes emperadores romanos:

“Que estos pensamientos te basten, si son para ti principios de vida”

Marco Aurelio

Y con familia numerosa, nuestro hogar, es el sustento de 5 personas. Y Maslow ya nos indicaba que eso está ahí abajo. En los cimientos.

Y volviendo al presente

Porque como me contestó Antonio Rico, gestor fundador de Baleo al que respeto por lo que ha hecho, en un tweet:

Shit happens!

Y por ello escucho a todo el mundo, reflexiono y luego hago la mía. Como creo que todos deberíamos hacer.

Y como creo que tú deberías hacer también.

Y más en una cuestión tan importante como la que estamos abordando.

Si volvemos a nuestra situación.

Recuerdo perfectamente el día.

Hace menos de 2 años.

Llegamos al notario con el cheque del banco y pagamos nuestra nueva vivienda familiar toda entera de golpe.

Fue uno de los días más emocionalmente intensos que vivimos como familia.

Nos dio mucha alegría y serenidad pensar que ahí estaba ese trozo de hormigón donde podríamos acudir a dormir sin tener que pensar cada mes en pagárselo a su dueño (los bancos en forma de hipoteca o los caseros en forma de alquiler).

El auto-conocimiento como guía para encontrar mejores respuestas

Esto es lo que somos.

Personas llenas de emociones. Como todos los seres humanos.

¿Y sabes?

Eso no sale en el Excel.

Por eso, una vez has hecho los números queda la parte más importante. La parte más cualitativa. Y esa parte consiste en una serie de preguntas que debes hacerte.

¿Quién eres tu? ¿Cuáles son tus pensamientos? ¿Y tus principios? ¿Qué es lo que te regala más tranquilidad?

Porque cuando te conoces a ti mismo es mucho más fácil buscar soluciones a cuestiones económicas como la que planteamos en el post.

Ya tengo ciertos ahorros en mi fondo de emergencia, con el dinero sobrante qué hago: ¿amortizo mi vivienda habitual o invierto ese dinero?

Volviendo más de diez años atrás.

Es una pregunta que recuerdo que me hacía muy a menudo.

Y recuerdo bien el razonamiento que seguía en esos momentos.

Quizás puede ayudarte a ti también.

Lo primero era entender el coste de oportunidad. Los números, la parte racional. En ese tipo de análisis siempre debe haber rigor. Es lo bonito de las matemáticas.

Por ejemplo si tienes una hipoteca con un tipo de interés de un 2% y “te sobran” 10.000 euros que podrías dedicar a invertir o a amortizar tu vivienda habitual está muy claro lo que ganarías.

A largo plazo, evitarías pagar 200 euros anuales en intereses (2% de 10.000 euros) por el hecho de amortizar esos 10.000 euros en tu vivienda habitual. Ese cálculo sería una media ya que en el sistema francés que usan la mayor parte de las hipotecas se pagan más intereses al inicio que al final.

¿Y qué pasaría si usaras ese dinero para invertir?

La respuesta es que depende de la inversión obviamente.

Pero supongamos que lo quieres invertir a renta variable en un fondo indexado de baja comisión tal como el seguidor del blog estoico nos planteaba al inicio del post.

En ese caso, si miramos las rentabilidades pasadas, podríamos suponer que a 10 años vista no es descabellado pensar (aunque nadie te lo firma en un papel y no tienes certeza en absoluto) que podrías obtener un rendimiento de un 7% anual.

Con lo que esos 10.000 euros que no sabes si utilizar para invertir o amortizar podrían darte unos 700 euros anuales de rendimiento (sin contar impuestos) si la inversión en renta variable se comporta como esperas.

Una vez has evaluado los dos escenarios ya tienes un marco en el que jugar con los números y poder pasar a la parte más importante.

El marco es el siguiente:

  • Amortizar la vivienda me ahorra 200 euros al año con certeza absoluta.
  • Invertir me puede dar unos 700 euros al año sin certeza absoluta (repito que sin tener en cuenta impuestos ni tipo de interés compuesto).

Hay 500 euros anuales de diferencia. Unos 40 euros al mes.

Ahora, ya tenemos el marco.

Y entonces entra la parte más importante.

¿Por 40 euros adicionales al mes estás dispuesto a invertir y a soportar los vaivenes de los mercados?

¿O cada vez que el mercado baje mirarás tu hipoteca y pensarás que ojalá hubieras amortizado capital?

Hay estrategias mixtas obviamente.

Conocerse a uno mismo te ayudará a tomar una mejor decisión pero no es tan fácil ¿sabes por qué?

A veces no nos conocemos hasta que no actuamos.

Porque la acción es lo que nos expone a diferentes experiencias.

Y sólo a través de nuevas experiencias podemos avanzar acerca del conocimiento sobre nosotros mismos.

La meditación trascendental está muy bien para dormir mejor por las noches.

Para conocernos de verdad solo sirve una cosa: jugar intensamente en el juego de la vida y tomar decisiones.

Recuerdo que en nuestro caso usábamos una estrategia mixta porque tenía beneficios económicos y también emocionales.

Amortizábamos la cantidad máxima que nos permitía alcanzar el máximo desgravamiento fiscal que existía para la residencia habitual en las viviendas compradas antes del 2013 (9.015 euros por cada uno de los 2 propietarios) y la cantidad de excedentes restantes la usábamos para invertir en diferentes tipos de activo.

De esta forma dormíamos tranquilos pues pensábamos que cada vez estábamos más cerca de nuestro objetivo de tener nuestra vivienda pagada al mismo tiempo que seguíamos incrementando nuestras experiencias vitales y nuestros conocimientos en el mundo de la inversión.

¿Qué preguntas hacerte a ti mismo para encontrar la mejor solución para tu caso?

Además de analizar con detalle cada punto del cuadro inicial que he adjuntado, las preguntas que debes hacerte a ti mismo antes de decidir si amortizar o invertir en mi opinión son:

  • ¿Eres capaz de buscar una inversión sostenible a largo plazo que al menos duplique la tasa de interés de tu hipoteca?
  • ¿Ya tienes tu fondo de emergencia con al menos 6 meses de tus gastos totales?
  • ¿La alternativa de inversión en las que estás pensando son depósitos que pierden dinero con la inflación?
  • ¿Qué porcentaje de tu salario se te va en la hipoteca?
  • ¿Tienes una idea clara de cómo quieres que sean los próximos 5 años de tu vida?
  • ¿Te ves en esta vivienda muchos años o ya sabes que no es un vivienda donde pasarás mucho tiempo?
  • ¿Tu hipoteca tiene comisiones de cancelación altas?
  • ¿Has tenido experiencias sólidas de inversión en el pasado?
  • ¿Si te regalan 100.000 euros ahora mismo, sabes invertir de tal forma que puedas extraer 4.000 euros todo el año de ese dinero y que ese dinero nunca se acabe? (la famosa fórmula del 4%)
  • ¿Tienes disciplina para mantener una inversión al menos 10 años y aguantar los vaivenes del mercado? ¿Lo has hecho en el pasado?

Un buen post siempre debería ayudarte a plantearte mejores preguntas.

Aprendiendo a ser buenos inversores. El interés compuesto que nos regala las diferentes experiencias de inversión vividas

Hasta ahora, hemos tratado la importancia de “hacer los números” como punto de partida para tomar una buena decisión y a partir de aquí ahondar en nuestro auto-conocimiento para tener en cuenta factores más cualitativos.

Dentro de estos factores más cualitativos hemos destacado que, en nuestro caso, nunca nos hemos arrepentido en el pasado por el hecho de haber amortizado la hipoteca de nuestra vivienda habitual.

Ahora me gustaría destacar un aspecto cualitativo que considero muy importante también y que apoya la decisión contraria, es decir, la decisión de invertir.

Se trata de la importancia de aprender a invertir desde la experiencia práctica y los réditos que empezar a invertir desde una edad temprana conllevan. Y no se trata solamente de réditos directamente económicos como consecuencia de aplicar la poderosa fuerza del tipo de interés compuesto.

Si quieres saber de qué se trata exactamente deberás seguir leyendo:

Hace unos días hice un pequeño experimento en Twitter (que maravilla de comunidad sois por cierto – muchas gracias).

Hice una sencilla pregunta a los seguidores de Inversor Directivo.

¿cómo invertir de forma sencilla, rentable y perdurable en el tiempo?

Casi todo el mundo me habló de fondos indexados (de los que soy un fan y uso desde hace bastantes años por cierto).

Casi nadie me habló de la altísima rentabilidad de la formación y de los aprendizajes … sólo hubo una respuesta que hablaba de ese tema …

En Twitter los cracks abundan (pero hay que saber descifrar la paja de la realidad 😉 )

Y volviendo para atrás no puedo estar más de acuerdo con la altísima rentabilidad de la formación y de las experiencias vitales.

Esos 5 años de ingeniería de Telecomunicación que les costó menos de 6.000 euros a mis padres (gracias al hecho de ser familia numerosa y algunas matrículas de honor que aligeraron las tasas) me regalaron poder entrar en empresas llenas de gente talentosa que luego me han regalado experiencias vitales increíbles que he podido monetizar a través de trabajos con cada vez más impacto.

O esos veranos en las granjas de Irlanda donde con 17 años aprendía inglés (con irlandeses, no con españoles de vacaciones en Irlanda 😉 ) me han permitido tener un inglés fluido y aprender a través de innumerables libros sin necesidad de pasar por el filtrado (natural) de cualquier traducción.

La variable del aprendizaje es crítica para dar una solución verdaderamente holística a la pregunta sobre si amortizar la hipoteca o usar ese dinero para invertir.

En cualquier aprendiz de inversor hay dos fases muy importante.

  1. La primera fase es teórica-conceptual.
    Fase donde aprendes los conceptos más importantes de inversión de cada tipo de activo. Ecuación riesgo-rentabilidad, liquidez, desviaciones típicas, trampas de valor…
  2. La segunda fase es totalmente práctica.
    Una vez tienes los conocimientos básicos (si no los tienes más te vale poner una vela) ya puedes empezar a aprender a invertir. Y sólo el tiempo te va llevando al auto-conocimiento de ti mismo. Y sólo el tiempo te va indicando que clase de activos casan mejor con tu personalidad y tus objetivos. Y sólo el tiempo te regalan crisis que profundizan mucho más en tu auto-conocimiento.

Por eso cuando leo que hay que empezar a invertir de muy joven no puedo estar más de acuerdo.

Pero, ¿sabes por qué?

Si hay que empezar a invertir de joven no es por los rendimientos que a través del interés compuesto se multiplican de forma exponencial como una bola de nieve.

No es eso.

También actúa el interés compuesto.

Pero es el interés compuesto que nos regala las diferentes experiencias de inversión vividas y nos permite incrementar nuestro conocimiento acerca de nosotros mismos.

Nuestro tanque de conocimiento práctico de inversión necesita llenarse. Y para eso necesitamos mucho tiempo.

Y después, cuando tengas mucha claridad en tu cabeza, los rendimientos en forma de buenas inversiones llegarán y se irán acumulando.

La cabeza es tan importante en el mundo de la inversión que no hay ningún simulador en el mundo que pueda sustituir lo que pasa por ella cuando inviertes con el dinero que tanto te ha costado ganar.

Si nunca has invertido y todo tu dinero lo has usado para amortizar tu vivienda habitual tendrás un déficit de conocimientos prácticos de inversión que echarás de menos el día que tengas dinero para invertir en activos.

Además, ya sabemos, que a mayor edad acostumbramos a ser un poco más conservadores y nos costará mucho más empezar a invertir a los cincuenta que a los veinte o a los treinta.

Sólo cuando hemos acumulado esas experiencias vitales que hemos vivido en nuestras carnes y que tantos aprendizajes nos han regalados es cuando somos capaces de decir que NO a inversiones que desde fuera pueden parecer muy rentables o muy seguras.

Y al final, cada inversión es como cada persona. Personal y única.

Porque como siempre el resultado no es lo más importante.

Lo más importante es poder disfrutar del camino.

Y una inversión que no te da libertad mental no es una buena inversión. Por mucho que sea la más rentable del mundo en términos financieros.

Y sólo cuando has vivido muchas inversiones aprendes a entender qué inversiones en tu caso te regalan libertad mental.

Por ello, aplica el interés compuesto de tu auto-conocimiento y empieza a invertir con cabeza desde lo antes posible y…

…una vez la vida te enseñe donde está tu libertad mental cuando inviertes… Sólo entonces. A por ella. Dobla la apuesta de esas inversiones.

No te arrepentirás.

Te lo aseguro.

Entonces, ¿qué haces?, ¿amortizas tu vivienda o inviertes tus excedentes?

Recuerda, a esa pregunta, sólo hay otra pregunta. Y esa pregunta sí la tengo muy clara:

¿Quién eres tú?


Foto: El plato que ayer le preparamos a nuestro hijo mayor. Va algo más allá de la parte baja de la pirámide de Maslow. Creo que por su reacción al comerlo se acercó a la auto-realización! 😉

PD: Por cierto, una vez tienes el piso donde vives pagado, tu cabeza te permite algo más de agresividad en tus inversiones. Ahí lo dejo.


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Alberto P.

Padre de familia numerosa con libertad financiera desde los 36

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16 comentario en “¿Amortizo la hipoteca de mi vivienda habitual o uso ese dinero para invertir? Un enfoque humanista a la solución de este dilema

  1. Completamente de acuerdo en la forma de enfocar el pago de la primera vivienda.

    Amortizamos el máximo para la desgravación y eso nos permitira reducir a la mitad los años de hipoteca. El resto de capital disponible si que va a inversión.

    Pienso que la tranquilidad mental de no deber nada al banco es superior a la incertidumbre de la inversión.

    Un placer leerle.

  2. Activas tu necesario paréntesis de desconexión del tele trabajo, ya sabéis, reuniones por meet, balance resultados, organiza la desescalada de tu división, feedback al jefe, ufffff…. te preparas infusión con tu última y exótica aportación del tea shop, cambias de silla por aquello de no contaminar espacio trabajo / espacio ocio, y buscas, en base al chivatazo de twiter de la noche anterior, la última entrada de Alberto en esta maravilla llamada Inversor Directivo… Estilo directo, reflexivo, sin ostentación ni fotos de la cabaña en playa paradisiaca, con ese estilo socrático de no contarte las cosas, sino generarte el clima de inquietud mental necesaria para darte cuenta que solo tienes que ordenar ideas que ya intuías, pero nadie había excitado y colocado en el orden correcto… todo en orden, no está defraudando, gran post… hombre!!!! si también tiene a Maslow en sus oraciones, otra gran coincidencia con este que suscribe… continuas disfrutando de más agradables coincidencias, y saboreando las desavenencias “que debate saldría de una buena discusión sobre este párrafo…” piensas mientras das un sorbo a tu infusión… y de repente, sin esperarlo, como si en vez de este entorno online se tratase de un buen ejemplar en papel, “pasas página” y ahí te encuentras la más agradable y placentera de las sorpresas: FORMAS PARTE DE ESTE POST …. Mil gracias Alberto por tu deferencia. Me has hecho doble regalo, la experiencia de disfrutar de un nuevo escrito tuyo, y la satisfacción de haber aportado una milésima parte al mismo que ha hecho de este break laboral, el más sabático de todos en los últimos 3 meses. Un fuerte abrazo.
    FDO: edferol1977 …. Eduardo para los amigos.

    1. Eduardo,

      Muchas gracias a ti por tu comentario.
      Como te puedes imaginar te respondo con una sonrisa de oreja a oreja.
      Muy gráfico todo tu comentario. He podido imaginar perfectamente la situación que has descrito.
      Un abrazo fuerte y seguimos en contacto!

  3. Muy buena entrada .. y mejor plato !!

    Realmente, cuando yo hacía aportaciones la verdad es que no tenía nada de idea de inversiones, y el retorno de un 15% de esa “inversión” en Diciembre durante el mes de Abril / Mayo siguiente en la renta, me parecían una gran solución.

    Ciertamente, estar “libre” de esta carga, es una maravilla que da aire…

    Saludos.

    1. Gracias David,

      Me alegro por tu comentario el que hayas evolucionado en tu conocimiento acerca de las inversiones…
      Y sí, un 15% sin riesgo no está nada mal la verdad.
      Un saludo!

  4. Magnifico, como siempre. Una duda. Al amortizar hipoteca, desgravaría para el irpf? Nos ahorraríamos los intereses de la hipoteca más el irpf, por lo que sería más rentable que muchas inversiones. ¿No?

    1. Hola German,

      Si la vivienda es tu vivienda habitual y la adquiriste antes del 2013 puedes disfrutar de un 15% de desgravación de la cantidad total hasta los 9.015€ (capital+intereses).
      En tu declaración de la renta lo incluyes y te devuelven esa cantidad.

      Espero tu duda haya sido aclarada.
      Saludos!

      1. Hola Alberto,

        Pensaba que me había quedado claro, pero con el último comentario ya no lo tengo claro.

        Si tenemos una hipoteca antes del 2013 y podemos desgrabarnos entiendo que (deberíamos hablar con el banco para amortizar imagina 3.000 euros a final de año) esos 3.000 euros se meterían automaticamente en la amortización junto con las cuotas de cada mes de ese año, no?

        Pero lo que me despista son esos 15% que comentabas en el último comentario respondido. Si el interés que pagamos es del 1,2%, si buscamos un fondo (que ya los tenemos) que nos de más de ese 1,2%, aunque tengamos la ventaja fiscal, sale mas a cuenta destinarlo al fondo (esperando ese 4-7% anual), no? o de esos 3000 euros nos devuelven el 15% ese año?

        Muchas gracias

        Saludos

        1. Hola David,

          Siguiendo tu ejemplo.
          Si amortizas 3.000 euros antes de final de año y le sumas todas las cuotas de la hipoteca que has ido pagando cada mes imagina que esa cantidad total es de 8.000 euros (por poner un ejemplo).

          Entonces, te desgravarás en tu próxima declaración de la renta un 15% de 8.000 euros. Es decir 1.200 euros. Sin ningún tipo de riesgo.

          Respecto lo del fondo (en renta variable entiendo) nunca sabes que rentabilidad tendrá en el futuro pues no tenemos bola de cristal.

          Queda más claro ahora? No acabo de ver bien que es exactamente lo que te confunde.

          Saludos y gracias por seguir el blog!
          un abrazo!

          1. Sí, la duda es, si te dan esos 1.200 euros en la declaración de la renta, o es un reducción del tipo que te lo restan a tu base imposible o algo así, lo tipico de las franjas de la base imponible del ahorro o del trabajo.

            Saludos

          2. Me refiero, si te sale a pagar 200 euros (y no está metido los 8.000 euros), te van a dar 1000 euros netos? (1200 – 200)? Esa es la duda, si es tal cual, ese 15% en “limpio” o no.

            Saludos!

  5. Buenas tardes David,

    La desgravación de la vivienda es directa, o sea si hace la renta sin desgravación y le sale a pagar 200 €, al meter la desgravación (poniendo el ejemplo de los 8000 €, serían 1200 € de desgravación), le saldría a devolver 1000 €. Por eso comentan que es una inversión segura del 15%.

    Un saludo,

    P.D. Gran post, como todos los que he leído por ahora Alberto!!

    1. Muchas gracias David y Jesús por vuestras preguntas y respuestas,

      Creo que Jesús ha puesto un ejemplo muy claro y ahora queda mejor explicado.

      Saludos y gracias de nuevo!

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