Jubilación

¿Te conviene un plan de pensiones?

Cuando uno bucea en la web encuentra muchísimas opiniones divergentes acerca de los planes de pensiones. Si uno no tiene una opinión sólida basada en datos es fácil dejarse influenciar por alguna de estas opiniones muchas veces basada en información no contrastada o con conflicto de interés, información sensacionalista o información errónea.

Tratándose de un asunto tan importante me parecía muy relevante clarificar los puntos principales para que cada uno pueda llegar a sus propias conclusiones y pueda responder claramente si le conviene contratar un plan de pensiones.

La desinformación en los planes de pensiones es muy grande por los grandes beneficios que supone el producto a las entidades financieras.

Por un lado la industria bancaria tiene muchos interés en este producto pues es uno de los productos que más margen le genera (es un producto con poca rotación y una larga vida útil).

Por ello invierte millones de euros todos los años a publicitar planes de pensiones que en muchos casos les sirven a ellos para generar grandes comisiones y que en muchos casos no son los ideales por las personas que los contratan.

Las conclusiones de un estudio del IESE de Pablo Fernández son claras y demoledoras:

“En el periodo diciembre 2001 – diciembre 2016, la rentabilidad anual media del IBEX 35 fue 5,24% y la de los bonos del Estado a 15 años 5,27%. La rentabilidad media de los fondos de pensiones fue 2,03%. Entre los 335 fondos de pensiones con 15 años de historia, sólo 3 superaron la rentabilidad del IBEX 35 y la de los bonos del Estado a 15 años. 6 fondos tuvieron rentabilidad promedio ¡negativa! Los fondos de pensiones tenían (diciembre 2016) 7,1 millones de partícipes y un patrimonio de €65.338 millones.”

Como vemos en los gráficos inferiores las rentabilidades promedio a 15 años de los fondos con mayores patrimonio o de los fondos con mayor número de partícipes son muy pobres situándose entre el 1% y 2% y muchos de ellos no consiguen batir la inflación.

Hay 2 motivos principales que explican la baja rentabilidad de la mayor parte de los planes de pensiones 

  1. Las comisiones que los grandes bancos aplican a los planes de pensiones. En muchos casos muy por encima de la rentabilidad anualizada de los mismos. Es decir ellos ganan más que tú. Tú pones el dinero y ellos prácticamente lo único que ponen es la mano.
  2. El tipo de plan de pensiones escogido (Renta variable – Renta Fija). A grandes periodos de tiempo lo más “conservador” para mantener el precio del dinero es invertir en renta variable y habitualmente los planes de pensiones escogidos tienen un componente de renta fija y fondos monetarios muy importante para evitar movimientos bruscos de la rentabilidad pero a cambio de obtener una rentabilidad a largo plazo mucho más baja. Lo que los comerciales de los bancos venden como “seguro” acaba convertirse en algo que “seguro que da una baja rentabilidad”.

Por otro lado algunos blogueros o periodistas (espero que sin maldad por su parte) solo analizan la punta del iceberg y solo destacan todas las desventajas del producto (que existen) sin tener en cuenta las ventajas del mismo (que obviamente también las hay).

Ya sabemos que lamentablemente una noticia negativa genera mucha más atención e interés que una noticia positiva.

Así cuando uno bucea un poco se da cuenta que existe mucha información superficial y poco profunda. Una decisión tan importante como la gestión del dinero para la jubilación es analizada en muchas ocasiones de forma extremadamente simplista.

Los planes de pensiones privados tienen un peso en los ingresos de tu jubilación cada vez mayor en los países más desarrollados

Es importante remarcar que productos como los planes de pensiones existen en la mayor parte de países desarrollados del mundo obviamente con sus variaciones y adaptaciones locales.

De alguna forma el concepto principal siempre es parecido. Se trata de incentivar el ahorro a largo plazo para que el momento en que una persona física deja de trabajar (pueda haber acumulado un patrimonio que le complemente su pensión – si la tiene – o le permita subsistir).

La forma de incentivar el ahorro varia pero en muchas ocasiones se utiliza la fórmula española de diferir el impuesto. De nuevo el concepto es sencillo. No se evita el impuesto de rendimiento del trabajo. Simplemente se postpone.

El hecho de postponer presenta dos grandes ventajas. Por un lado, disponer de un dinero extra durante muchos años (que puede ser invertible y puede generarnos una rentabilidad adicional) y por otro lado diferir el pago del impuesto en un periodo que las rentas del trabajo son menores (al menos es lo natural aunque obviamente no ocurre en el 100% de los casos).

En Estados Unidos la industria de los planes de pensiones tiene mucha más importancia pues las pensiones son mucho menores. Además existen más productos como los IRAs, o los planes de pensiones patrocinados por empresas y administradores.

De hecho hay muchas empresas que complementan incluso esta ahorra aportando lo mismo que aporta el trabajador. El 80% de los americanos jubilados disponen de recursos procedentes del IRA o de los planes de pensiones patrocinados por empresas y administraciones. Una cifra muy superior a la de los españoles que se encuentra alrededor del 20%. 

El sistema americano depende principalmente de la parte privada y no de la parte pública como ocurre en la actualidad en España.

Las ventajas de los planes de pensiones

Para rentas altas la ventaja de los planes de pensiones es muy clara. En la próxima declaración de la renta se pagarán menos impuestos.

Esto equivale a decir que podemos desgravarnos hasta 8.000 euros en la base imponible, lo que equivaldría a decir que ese año cobramos 8.000 euros menos y por tanto podríamos llegar a desgravarnos el tipo impositivo máximo (cercano al 50% en muchas comunidades autónomas).

Es decir, hasta casi 4.000 euros de ahorro en la siguiente declaración de renta. Los impuestos de esos rendimientos habrá que pagarlos en el momento en que se retire el plan de pensiones.

Esto es, muchos años más tarde, con lo cuál durante todos esos año ese capital nos puede dar una rentabilidad extra y además en el momento de recibir esos ingresos del plan de pensiones probablemente el tipo impositivo que soportemos será menor que el que tenemos en la actualidad (siempre y cuál en la actualidad soportemos un tipo de IRPF alto y en el futuro esperemos percibir menos rentas que tributen y el tipo impositivo en el momento que recibamos las rentas sea inferior al actual, cosa probable si las rentas son inferiores pero imposible de asegurar pues nadie sabe que porcentajes de IRPF aplicarán en 5, 10, 20 o 30 años).

Las desventajas de los planes de pensiones

La principal desventaja de los planes de pensiones es la iliquidez. Solo en determinados casos el estado permite recuperar los planes de pensiones (después de 10 años de la inversión, paro de larga duración, enfermedad o jubilación). 

Obviamente no tener liquidez es un precio alto a pagar. Por ello los planes de pensiones deberán estar integrados dentro de una estrategia de inversión en los que existan también productos más líquidos y disponibles en el corto plazo.

La parte positiva de la iliquidez

La iliquidez en mi opinión tiene una parte positiva que impide que los sentimientos negativos nos hagan tomar decisiones irracionales provocadas por el miedo y las emociones.

No es un tema trivial. Es un aspecto que personalmente me gusta bastante porque le pone una etiqueta muy claro a ese dinero. Es un dinero a muy largo plazo y es un dinero exclusivamente para nuestra jubilación. Permite a aquellos seres humanos más cortoplacistas “obligarles” a no tocar un dinero que necesitarán más adelante.

¿Renta variable, renta fija o renta mixta?

Los resultados de los últimos 15 años son muy claros y reveladores. 

En general los planes de pensiones más rentables en promedio son los que predomina la renta variable.

En el caso del cuadro anterior fíjense que se diferencia también los fondos garantizados que son un tipo de fondo que garantiza el 100% de lo aportado al final del período definido y que normalmente invierten en renta variable (aunque también pueden hacerlo en renta fija). El poco número de fondos garantizados que se analiza en el cuadro no permite tener conclusiones estadísticamente relevantes sobre este producto.

En el cuadro superior se observa cómo los planes de renta variable ocupan las primeras posiciones de forma estructural en lo que se refiere a rentabilidad a largo plazo.

Porcentaje de renta variable si tu plan de pensiones constituye tu patrimonio principal

Existen muchos estudios acerca de la  proporción de renta variable que los planes de pensiones deben tener. De nuevo, aquí lo importante es entender la situación patrimonial y personal de cada uno.

Por ejemplo, si una persona tiene una gran parte de su patrimonio en su plan de pensiones probablemente será menos agresivo debido al “miedo” que le producirán las fluctuaciones de mercado que siempre han existido y siempre existirán.

En este caso renunciará a una rentabilidad importante por el hecho de ver variar poco su portfolio del plan de pensiones. Es una estrategia lógica aunque poco rentable.

Es poco rentable porque sabemos que la renta fija y los productos monetarios a largo plazo no pueden batir la inflación (enlace estudio) y es lógica porque el miedo es un impulso humano que nos paraliza nuestra capacidad de razonamiento.

Mucho peor sería en este caso que una persona con su mayor parte de patrimonio en su plan de pensiones tuviera una gran parte de su plan en renta variable y después de una gran caída (las caídas de alrededor del 50% son no habituales pero si posibles en la renta variable) traspasara su plan a renta fija por el miedo que esa caída ha provocado al “observar” que el patrimonio de su jubilación se ha visto reducido a la mitad.

Al modificar el plan de pensiones a uno de renta fija, “materializaríamos” esas pérdidas y por tanto sería muy difícil recuperarse de esa caída.

Por ello, es muy importante que cada uno pueda mirarse al espejo y pensar que haría en caso de una gran caída de mercado (hipótesis compleja porque en realidad nadie sabe cómo va a comportarse cuando parece que el mundo va a hundirse). 

Como conclusión, si tu plan de pensiones constituye una gran parte de tu patrimonio y tiene dudas de cómo reaccionará a caídas bruscas del mercado, mejor ser más conservador pues por un lado te puedes beneficiar de las ventajas fiscales de los planes de pensiones aunque por otro lado debes ser consciente que te pierdes la fiesta de la rentabilidad.

Porcentaje de renta variable si tu plan de pensiones solo representa una pequeña parte de tu patrimonio

En el caso (obviamente ideal) que tu plan de pensiones sea una pequeña parte de tu patrimonio recomiendo encarecidamente que esté invertido principalmente en renta variable porque obviamente disfrutas de las ventajas fiscales y tu dinero crecerá 3 o 4 puntos por encima de la inflación (a largo plazo y siempre que los fondos escogidos estén diversificados internacionalmente y tengan unas bajas comisiones).

Incluso, si estás jubilado y tu plan de pensiones sigue siendo una pequeña parte de tu patrimonio puede tener sentido mantener una parte importante de tu plan de pensiones a renta variable ya que hoy no es nada excepcional vivir más de 25 años en edad de jubilación.

Esa pequeña parte de tu patrimonio que representa el plan de pensiones seguirá creciendo por encima de la inflación y podrá acompañarte a lo largo de tu vida entera si sigues la famosa regla del 4% y anualmente no extraes más del 4% de la cantidad total de tu plan de pensiones.

¿Y si tengo un salario bajo?

Si tu salario es bajo la única ventaja que ofrece el plan de pensiones es su iliquidez. Sí, ya lo sé que la iliquidez es una desventaja. En todo caso, esa iliquidez asegura que ese dinero lo destines a la jubilación.

Este matiz es muy importante pues con un salario bajo, es decir un salario con el que no disfrutas de un ahorro fiscal atractivo porque el IRPF que pagas es un porcentaje bajo, conceptualmente sería mejor invertir en fondos de inversión, producto que tiene una liquidez inmediata.

Si uno es suficientemente constante y realmente ese dinero no lo toca hasta su jubilación entonces sería una opción sin duda plantearse una inversión que no tuviera limitaciones de liquidez.

Pero la realidad nos enseña que el ser humano es un animal experto en “inventar excusas” a priori mucho más importante que la jubilación y por ello muchas veces un dinero invertido en fondos inicialmente pensado para la jubilación acaba malgastado en necesidades quizás más urgentes pero sin duda mucho menos importantes.

Por este motivo, recomiendo contratar un (buen) plan de pensiones aunque el salario sea bajo (o precisamente porque el salario es bajo y la futura pensión más baja aún). No habrá mucho beneficio fiscal pero si habrá una constancia en el ahorro para la jubilación y una iliquidez que garantiza que cuando de verdad necesitamos el dinero lo tengamos disponible.

Es evidente que en estos casos probablemente no podremos invertir los 8.000 euros anuales pero una cantidad mensual constante nos ayudará mucho más de lo que creemos en el futuro especialmente si somos lo suficientemente jóvenes para que el tipo de interés compuesto actúe con su magia.

Mi experiencia personal:

En mi caso personal empecé hace más de 10 años contratando mi primer plan de pensiones.

En ese momento después de analizar todas las posibilidades me incliné por empezar a invertir de forma puntual (es decir sin método ya que lo analizaba anualmente en función de mis pensamientos filosóficos que a final de año podía tener o de la posición de la luna respecto a la tierra) a través de los planes de pensiones de ING Direct.

Me gustaban principalmente dos aspectos de esos planes de pensiones:

  • El primero es que tenían las menores comisiones del mercado de largo (algo por debajo del 1% anual comparadas con típicas comisiones cercanas al 2% anual por los planes de pensiones de renta variable en esa época, en estos momentos afortunadamente y debido a los abusos la ley establece la comisión máxima en un 1,5%).
  • El segundo aspecto es que eran fondos que replicaban índices (IBEX; S&P, Eurostock) y por ellos me aseguraba conseguir la rentabilidad del mercado y sobretodo me aseguraba no caer en los errores de los gestores de los planes. Obviamente en ningún momento aspiraba a batir al mercado porque sabía que a más de 35 años vista ( en esos momentos pensaba que me quedaba esa edad para que el estado me pagara mi jubilación, iluso de mí 😉 ) era prácticamente imposible batir al mercado con planes de pensiones de gestión activa que cobraban comisiones más altas y que además dependían de la inspiración divina del gestor o gurú de turno.

Muchos años después empezaron a aparecer las “fintech” y empecé a invertir mi plan de pensiones de forma mensual (666€) el máximo legal desgrabable permitido (8.000 euros anuales) a través de Indexa Capital.

Mensualmente a principios de mes Indexa recoge directamente mi dinero de mi cuenta del Banco Sabadell y la invierte en base a mi perfil de riesgo que cada año actualizo en base a variables como salario actual, patrimonio o edad.

¿Y que pasa si quiebra la entidad donde tengo mi plan de pensiones? Hay muchas fintech nuevas pero me da miedo que quiebren.

Tranquilo. Lehman Brothers quebró y se perdieron los depósitos que no cubría el fondo de garantía americano. Obviamente, sus accionistas lo perdieron todo pero no los partícipes de fondos de inversión o productos tipos planes de pensiones americanos. El motivo es que eso no está en el balance de un banco por lo cuál cuando el banco quiebra, otro banco no quebrado se lleva toda esa gestión y la vida continua después del susto.

3 sencillos pasos para contratar un plan de pensiones: Calcular cantidad anual, decidir el plan y automatizar

 En mi opinión, la mejor forma de invertir en tu plan de pensiones es la siguiente.

  1. Calcula la aportación anual que quieres invertir. Obviamente a mayor cantidad (hasta los famosos 8.000€ máximos desgrabables anualmente) mucho mejor. Esa inversión anual se deberá mantener mientras tus ingresos procedentes de las rentas del trabajo no varíen de forma importante y mientras tu patrimonio total tampoco lo haga.
  2. Decide el plan de pensiones en el que quieres invertir. Recuerda escoger el mix renta variable , renta fija adecuado en función de tu edad y tu patrimonio total (ver apartado anterior renta variable o renta fija) y asegura que el plan de pensiones tenga bajas comisiones y que esté lo más descorrelado posible a la intervención humana (es decir que replique a índices – de esta forma te aseguras bajas comisiones y te aseguras no verte perjudicado por los errores del gestor).
  3. Automatiza tu inversión. Mi recomendación es que realices la inversión mensualmente. Los motivos son los siguientes. Normalmente, casi todas las empresas pagan mensualmente. Si cada mes tienes un recibo donde se te “carga” tu plan de pensiones puedes controlar mucho mejor tus finanzas personales y así tener una foto clara de lo que ocurre cada mes teniendo claro tus ingresos mensuales, tus gastos, tus ahorros y sobretodo la parte que inviertes. La mejor forma en España para controlarlo es usando una app tipo Fintonic. En este caso concreto, su parte de análisis es muy potente y permite tener estos informes a tiempo real y de forma muy gráfica. 

Mensualmente, sin pensar y automatizado. Fuera emociones. Primero pagas tu futuro con este movimiento. Para que puedas dormir caliente cuando no te aguantes de pie. Y después con lo que te sobre pagas las cervezas de hoy.

Otra ventaja de realizar un ingreso mensual es que te permite diversificar en tiempo y así evitar concentrar toda tu inversión en el peor (o mejor) periodo del año.

De esta forma tus ganancias o tus pérdidas se suavizarán. Hay un estudio muy interesante acerca de este tema de la diversificación en tiempo donde concluye que en media lo más rentable siempre es invertir de golpe y no dividir la inversión en sucesivos periodos.

El problema es que “es una media” y por ello hay algunos periodos en que haber dividido la inversión en función de un periodo de tiempo de uno o dos años hubiera cambiado drásticamente a mejor los resultados. Imagínate invertir justo en un pico toda la cantidad de golpe.

Por ello, más vale renunciar a un poco de rentabilidad (en media) pero bajar el golpe en caso de tener la mala suerte de empezar a invertir justo antes de que la renta variable baje de forma muy pronunciada (recuerda que nadie de forma sostenida ha sabido predecir cuando nos encontramos en un pico o en un valle. Ten cuidado de no caer en los titulares sensacionalistas de algunos pseudo-gurús o periodistas poco rigurosos).
La única desventaja de invertir de forma mensual comparado con la posibilidad de invertir cada 6 meses o una vez al año es que pagas un poco más por los gastos ocasionados en cada transacción.

Son gastos mínimos y totalmente despreciables si tu inversión se mantiene durante muchos años pero es importante ser transparente en este punto. 
Sin duda las ventajas superan claramente esta pequeña desventaja. 

Como conclusión, la gran ventaja de automatizar es que no debes tomar cada mes una decisión de inversión. Y ya sabemos que los humanos más productivos son aquellos que evitan tener que tomar constantemente decisiones.

La decisión acerca de tu plan de pensione, la has tomado racionalmente una vez en base a un fuerte análisis y te ciñes a ella y no te dejas influenciar por las noticias del momento.

Es la forma racional de ganar a largo plazo y así puedes invertir tu energía en otras decisiones que necesites tomar.
Y para acabar, te adjunto un listado de planes de pensiones indexados con bajas comisiones para que puedas empezar a planificar tu jubilación.


Lista de planes de pensiones indexados y con comisiones bajas

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